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martes, 18 de octubre de 2016

Creo en la pobreza de quererte


Creo en la pobreza de quererte,
porque por mucho que sea, va a ser poco;
creo en aquello que me dijiste, es perenne:
si me doy por vencido, no me conozco.

Y añadir la palabra falta a tu nombre no es casualidad,
ni necesidad, ni capricho,
que es vida, que es hablar de cómo te va;
que pese a los muros, sigo siendo ese hijo.

Porque veo tu sito vacío,
y no es ese el que me molesta, que hay en mi llanuras,
y si hoy soy lo que te prometí en hastío
es porque me he llenado con promesas y quemaduras.

¡Que te exijo que no te vayas joder!

Que creo necesitarte y va más allá,
eres recuerdo y peor aún, eres ausencia,
porque faltas si miro y no estás,
faltas si te sueño, y mi corazón no despierta.

Y te quiero como latido, que mientras viva no faltes,
que seas barco, carro y vela,
a veces leo, y creo oírte susurrarme...

Creo en la pobreza de quererte,
porque tanto ha pasado y no te has ido,
porque aquí sigues, y seguirás por siempre,
porque he crecido, y sigo siendo un niño.



jueves, 10 de septiembre de 2015

Ventanas



Pues no hubo ventana en la que mirase y,
aunque habiendo habido miradas olvidadas
no llegase a contemplar lugar en el que no la desease.

Pues así era el tiempo en síntesis,
una maldita ventana en la que recuperar el aliento,
una noche efervescente gris.

Y quizás era vacío en caos, pues en todo y en nada se hallaba,
entropía compadeciente en orgullo,
calor en hielo en una palabra acallada.

Y así, no hubo por haber lago que le saciase,
pues le tenía sed, y era desierto,
pues era esquiva, y le tenía hambre.

Que no solo se trataba de la luna en el cielo,
que era una promesa por cumplir,
que era una ventana al universo,
que se trataba de tener su sonrisa por vestir.

Y sin embargo, seguía siendo gris,
quizás era su deseo,
pero ella no se hallaba allí.






lunes, 6 de julio de 2015

Latidos anodinos



Hoy es la más cálida de las más frías de las noches,
en las que ha habido dudas, en las que ha habido desconsuelo.

Que hay cantos que me implican vértigo en su escucha,
y hay lugares dónde no has estado, y aún así, te veo.

Me percato pues de que hay latidos que me suenan a tu nombre,
hay sueños también, que me levantan sin dejar de tocar el suelo.

Hoy es siete veces más oscuro que ayer, hoy es nada,
y sin embargo, heme  aquí, ebrio, pensativo y sí, risueño.

Pues no es más cierto que hay ausencia que no calla,
y hay polvo y hay vacío, pero sigue todo a un mismo recuerdo.

¡Que hay libertad que representa todo lo impensable!
Como ayuno, como resistencia, como orgullo de ser el eterno reo.

Y aún así, el mundo gira igual, con los mismos pájaros, las mismas estrellas,
solo que tú más barata, más insigne y sí, más lejos.

Que derribamos tantos gigantes con tu verdad y tu mano sobre la mía,
que fuimos ejército de dos, y vencimos, y fuimos dos.

Porque vencimos,
porque fue lo mejor.


jueves, 2 de julio de 2015

Catarsis



Eres catarsis 
en un mundo de caos. 
Que viene siendo lo mismo que decir,
que estoy jodido, sin estar a tu lado.

Hay entropía en todo aquello que te convengo,
que no hay más clara luna ya,
solo hay orden de solitud, triste orden.

Eres bravura en tiempos de cambio,
hay en ti una nova incandescente incapaz de volar,
pues hay en tu mano un corazón ajado,
hay en ti marcas de mi que se niegan a marchar.

Como me canta la noche hoy es una agonía perenne,
dónde estás, dónde, mientas cae la nieve?

Que no puede haber mayor y más amargo dulce,
que el recuerdo del frenesí extasiado de una mano en mi mano,
pues hay lucha en mi, hay lucha,
pero hay también marea, y, por qué negarlo? 
Hay paredones para aquellas partes de mi que me han abandonado.

Que no hay esperanza en un corazón que reniega,
ni hay luz en una noche que no aguarda.
Así mismo, para el amor, no hay tiempo ni espera,
así mismo, ¿quién soy yo para decir que con tu mirada basta?

Penares hay en tu recorrer,
pues penares son mis pasos que no se borran por ti,
que hieren el asfalto al no reconocer
tus piel allí por donde yo te vi reír.

¡Que he visto al sol ensombrecer envidioso!
Y qué bello verte tenerle piedad.
¡Qué he visto a la luna celosa de nuestro sexo!
Y qué bello verte reflejarte al mirar.

Eres caos que todo lo atrae,
remolino de lo aromático que mi corazón ensancha;
que el viento sombras oscuras me vende
con tal de ver tu silueta contra la almohada.

Pues hay amarguras que tratan de padres,
y hay ausencias que de oscuridad se alimentan;
ay de aquellos que ya no se encuentran
porque se hallan en las más oscuras tempestades.

Y me vuelvo loco en  este orden,
que requiero, exijo y por ello grito, rabia,
pues no veo mayor injusticia que olvidar el roce
del mundo al huír todo lo que tocó tu mirada.

martes, 9 de junio de 2015

Medida de silencio



Dos enormes agujas creen saber todo de mi,
tiempo lo llaman, y no hay error excepto
en que solo hay tiempo desde ti.

Pues por dicho es, que el viento se rige por tus reglas,
pues es tu cabello su patria
y es mi tormento las palabras que ya no dejas.

Pues hay un lugar donde cada silencio es una unidad de medida,
y yo me hallo rico en exceso,
pobre soy, todo tengo, excepto la auténtica riqueza querida.

Dice ser del correr una medida noble para aquellos que volverán,
ay de mi...que corro para irme a nunca jamás,
a siempre, o a veces, pero irme al fin y al cabo de este vendaval.

¡Que no haya lenguaje más odioso que mi mirada perdida
pues solo en ella te encuentra mi alma deshonesta!

¡Porque hay de mi tanto como de ti en una luna llena,
pues solo soy yo cuando la noche es oscura y la luz más clara brilla!


lunes, 27 de abril de 2015

Parsimonia en el eco


Puedo desnudar un alma que acontece un sin saber,
puedo, porque me pertenece;
hay una razón por cada estrella que miro
por la que luchar en silencio y no permitirlo caer.

Que hay una letra que se me atasca
cuál manera de ahogar un respirar tranquilo;
hay ganas de correr
y no llegar a pensar en nada, ser nada en un suspiro.

Que oigo murmuros en un cielo ausente de luz,
preguntas sin saber ni conocer.
Que recuerdo y repito que no sé amar de otra manera,
que soy amor enseñado a no dar brazo a torcer.

Puedo desnudar pluma con tinta, renegar del callar,
puedo, porque se me espera;
ya que hay en mi un vibrar de un reino perdido
esperando sin esperar, la luz de una promesa.

¡Puedo desdeñar un mundo ausente de ello
del calor de una mano que ya no es tu mano!

Pero sin embargo hay en ti una parte de mi
que se niega a volver.

Pues hay una parte de mi ser
que se niega a rendirse,
pues no hay mayor vergüenza
que reconocer la muerte de una estrella sin extinguirse.

jueves, 16 de abril de 2015

Hay en mi algo imborrable


Hay una mancha en mi que lleva tu nombre,
imborrable y eterna, perpetua de ti.

Hay en mi un vacío inmisericorde,
que no se llena si no ve que se acerca un fin.

Hay en mi una rabia contenida que me encoge,
un dolor taciturno que clama por vengar y salir.

¡Hay en mi un saber sin saber que escoge
callar pues no hay mayor dolor que extrañar y fingir!



Que no culpo ni tu libertad ni mi fervor,
que maldigo al todo y a la nada;
porque es silencio lo que se desprende al preguntar
qué ocurrió con aquella insigne mirada.

Que reniego de un mundo efímero y gris,
pues no me maldigo, de nuevo, mas que por lo que se pierde.
Que el mundo nunca verá un lazo sin igual;
perdido está un amor que dejó marca por siempre.

Pues hay en la tierra un lugar destinado a recordarte,
allí donde haya hadas escudriñando, que sea tu nombre su clamor,
pues no hay magia si no es por ti,
pues no hay vida sin ella, ni ruido, ni voz, no color.



Hay una mancha en mi que lleva tu nombre,
una secreta marca que por siempre me lleve.

Hay en mi una manía inmutable de correr,
allí donde aunque haga sol, aún llueve.

Hay en ti un vacío que llenarlo a mi me corresponde,
aunque sea una manía maldita que aún, duele.

sábado, 21 de marzo de 2015

Cuídamela



Si la ves sola, calla, mira y aprende.
Si la ves sonriendo en un mundo triste, calla y espera.

Si la ves pensando, maravíllate, una luz va a nacer,
si la ves que mira al cielo, observa como éste, se recrea.

Si la ves acompañada, no le digas nada, ella es todo,
si la ves andando otros pasos, recuerda: cuídamela.

Si hay un mundo donde mi voz calle y la suya hable, existe,
si hay un mundo donde una mirada de dolor se olvida, demuestra.

Si la ves triste, regalale un ramo de sonrisas en una noche estrellada,
si la ves andando deprisa, apártate, pues de ella es todo lo que se alberga.

Si hay otro que la busca, mira si tiene una mirada limpia,
si es ella quién lo busca, qué tiempos amigos...cuídamela.

Si la ves gritar, calla, escucha, asiente y espera,
si la ves...no me lo digas, pues mi corazón no lo tolera.

Si la ves que te habla de mi, miente, difama, pero no digas la verdad,
si la ves que ella es quién te miente, será que ya no recuerda.

Si ves que mira, ocúltame,
si ves que ve...déjame sufrir, a veces, mi miedo alimenta.

Si la ves que me busca, no me conozcas, ódiame,
si la ves que me encuentra, hazme huir, dónde sea, cuánto sea.

Si la ves que pronuncia mi nombre, no me reconozcas, excúsate,
si oyes su nombre en mi oído, reza por mis lágrimas, reza.

Si sientes que recuerda, háblale, pero rómpele sus pensamientos,
que no sea yo lo que pase por su mente cuando piensa.

Si crees en la efervescencia de mi odio, créelo también de mi amor;
que mi voz calla cuando es mi alma quién se expresa.

Si en tu funesto intento de ayudarme me ves dudar, siéntate,
que escribo mucho más por mi, que por ella.

Si la ves, yo no estaré, 
pero quizás si el yo que una vez fui.
Por eso, si la ves, confíale mis recuerdo, y...sobretodo
cuídamela.







domingo, 1 de marzo de 2015

Huracánn


Que llegó llevándose consigo mi humanidad,
un viento que destruyó todo lo que hube construido.

Una marejada noche en la que fue la violencia mi eternidad,
un olvido perpetrado ante un odio fundido.

Un sentir que no oye ni mira, que solo siente, si es mi voluntad,
una libreta etérea de lo que en mi mente hubo y ha habido.

Ente social y anímico, muerte de un callar encerrado, libertad,
vida de un dolor ausente hasta anoche, dónde te vi, herido.

Polvo que no cae sino que eleva heridas de un arma de metal,
huracán que todo lo arrasa, que todo lo rompe, esquivo.

Veo cometas en lunas, y en é,l su ojo, el del huracán,
noche estrellada dicen, que no es sino otro cielo infinito.

Que todo se ha llevado, aunque me ocultase, me logró hallar,
y no quedan ganas, ni fuerzas, ni victorias, solo olvido.

Que algunos lo acabaron llamando desastre sin causa ni final,
que yo lo he acabado llamando mi yo rendido.

Un abrazo funesto de lo que antaño, fue si no otra, vanidad,
que llegó, y aunque sea de día, aún no se ha ido.

viernes, 6 de febrero de 2015

Remedios de una enfermedad


Hay una vida secreta en mí,
hay un eco rotundo que solo acontece al morirme,
o al enfermar, delirios de la debilidad en frenesí.

Que te pienso solo, siempre y cuando me duela,
que si soy vigor, lejos está de mi, tu tú,
que si soy pluma rota, mi mente te busca, y no corre, vuela.

Siento que en cada respirar de fiebre noto tu tocar,
y sin embargo que frío me parece, y que bien es mentir,
que no hay peor enfermedad que la de decir sin llegar a hablar.

Que te sigo en mis delirios, que no de locura si no de búsqueda,
¡Soy un enfermo sin cura, porque no hay aflicción sin ti,
y sin embargo, de ti se llena mi mente cuando enferma!

Hay una vida secreta en mi,
una cucharada para sanar, dos para odiar a Cronos,
hay de mi, tanto, como de ti aprendí.

¡Y callan mis dolencias al invadirme con tu sonar!
Que quizás me sienta frío, que soy calor helado,
pero hay un remedio que nunca tendré que tomar.

Así pues, me retiro  a seguir en ensoñaciones,
que te veré al dormir y al despertar, aunque falten estrellas en mi,
porque falta sol en mi día, y faltan lunas en mis noches.

viernes, 16 de enero de 2015

Amor monosilábico



Eres prueba de amor,
un desliz en un plan que no recuerdo,
eres un decir, eres un no ser ya, calor.
eres un ya no te quiero que celebro.

Eres no cuando era un quizás,
un amor monosilábico, un nunca,
eres ve, cuando no miro, y te vas,
una capa negra, una ola oscura.

Un "ja" ahogado, un fue que lo fue,
porque eres una sílaba que duele en lengua cansada,
un quién, cuando la pregunta es qué,
eres un amor monosilábico que no calla.

Eres dos atardeceres que no quiero ver,
quizás ahora eres una palabra más larga,
pero ya no eres aquello, ya no eres fe,
ya no eres amor infinito, en una sola sílaba.

¡Que si eres un mal ver es por saber mirar al frente!
Que no me callo ante un destino frío que me ha mentido,
soy un él, sin mi...soy lo que en tu pasado fui presente
y soy un futuro ego, un libro aún no escrito.

Eres prueba de una lengua llena de amor,
pues eres amor en una palabra, magia en mi,
pues eres amor monosilábico, ¡Amor!
eres todo un mundo de promesas, en un simple sí.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

No quiero volver a verte


Si es contigo quiero que sea para siempre,
que sea una ausencia eterna,
que sea un silencio irrompible y perenne.
Quiero que nunca mi voz toque tu oreja.

Si es contigo, que sea nunca.
Que no hay de ti ya más que una falta y un demasiado,
que has hecho de una espada infame, una daga oscura,
y has hecho de mi, que no quiera oír tu nombre a mi lado.

Si es contigo, quiero que sea,
porque ya no es ni la sombra de lo que llegaste a ser.
Buenas noches, recuerda,
buenas noches, más dijiste en dos palabras de lo que llegué a creer.

No quiero volver a verte,
eres lo peor de lo que la vida ha traído a mi orilla,
porque no fuste cura a una herida sin antídoto aparente,
fuiste aditivo a una ausencia que ya no me humilla.
¡No quiero volver a verte!
Porque ya no es siempre nuestro vecino en mi recuerdo,
porque puedo mirar al viento sin ti, ¡Puedo mirar de frente!
Y todo, porque ya puedo decir, sin duda, que ya no te quiero.

martes, 9 de diciembre de 2014

Preludio


De qué manera cabe tu tú en mi,
de qué manera no olvido cada yo en tu nuestro;
porque soy yo el destino de una noche sin dormir,
porque soy lo que queda de un callar que rompe un silencio.

Vuelve hoy, y mañana, y no te vayas ayer,
espera a que el tiempo me dé una razón, espera,
que me caben miles como tú al intentar creer,
y solo una cuando encuentro la esperanza perfecta.

De qué manera cabe una voz que no me calla en mi mente,
una que me repite hasta matar, y muerto siendo hablado,
porque te oigo en cada sonata ártica de un invierno ingente,
porque calientas el hielo de una poesía que aún no he arrancado.

¡Vuelve pero para volverte a ir!
Que tu marcha es mi mejor razón para buscarte,
y mientras el frío es un tirano enamorado de tu reír,
yo soy quién te espera, sin dejar de mirarte,
sin olvidar lo alto que llegaste.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Campanilla (II)



Hay una luna oscura que me recuerda
que el olvido no es algo que pueda evitar;
no he olvidado la manera en que tu boca besa,
no he olvidado tu única manera de mirar.

No hay nada de tu piel que pueda olvidar,
eres campanilla, la más bella hada del bosque,
eres, eres poesía, rimas, estrofas...eres punto sin final,
soy un peter pan que añora volar, contigo, toda la noche.

Soy charco de un olvido que murió al mirarte,
pues soy agua de lluvia, y tú eres luz de girasol,
que cuando yo voy, tú vienes, pero llegas tarde,
que quizás vuelva a verte, pero quizás ya no sea el que soy.

Hay una estrella que ya no me habla,
y mi pluma escasea en tinta que desperdiciar en tu recuerdo,
olvido dicen...imborrables son los recuerdos de lo que no calla,
olvido dicen...que triste y solitario es verte, aunque estés lejos.

Que si no callo, no me escuches, ¡Cállame!
Que hablo por no escuchar mis voces, ¡Las tuyas!
Pues hay una luna oscura, que me escribe, salvaje,
y hay una estrella que calla, por si, de improviso, escuchas.

domingo, 19 de octubre de 2014

Gota que no calla (Pluma III)


No es hoy si no una noche en la que el aire me quema,
la garganta se me afloja, y el algo en mi que yo era, ya no es.
Pues hay hoy una luna que no me ilumina, hoy hay luna negra,
aquella que, aunque con tu misma forma, ya no me ve.

Soy una única gota de una lluvia que ha acabado en el suelo,
pues he tocado las nubes, he bajado, y ya no subo,
porque ya no hay cantares ni pesadillas, tampoco sueños,
solo hay una noche fugaz en donde digo hay, digo hubo.

Que si cae un trueno, lo acompaño,
y si hay tormenta, la cubro con mis adentros.
¡Que soy gota de un frenesí, de un senimiento no llamado humano!
Soy todo lo que quieras, si siéndolo, te tengo lejos.

No es hoy si no una incipiente acongoja en mi alma, 
una pérdida irreparable que no quiero prever en mi cielo,
tengo estrellas por repartir y ningún firmamento que valga,
tengo mil te quieros por decir, y los guardo en silencio.

Que hay en mi una palabra que no calla, y le hablo,
descansa junto a mi algo que yo era, junto a tu algo que ya no es,
hay una palabra que se esfuma al pensarte, que irónico estar callado,
hay una palabra, que repito en mi mente, para dormir,

una palabra para atarme, y no querer volver.

Ya marchito, no te desveles,
ya parto a callar bajo una miseria de palabras condenadas,
pero no olvides que toco tu callar, allá donde vayas, allá donde vienes,
porque eres gorrión en una tormenta, y yo gota, que no muere, y no calla.

Porque callarte es el primer paso al olvido...

...y el olvido el primer paso, para no oírte en la tormenta.

Pluma tercera de Glornik.

sábado, 4 de octubre de 2014

Campanilla


Sobran wendys, y faltan campanillas,
faltas tú, faltas, mucho.
Falta aventura en un mundo gris que vomita
las desventuras de tus ojos bañados en un surco.

Porque soy un Peter Pan olvidado,
aquel que ya no quiere crecer por no seguirte.
En Nunca Jamás lloran el cerrar de tus párpados
y yo, vuelvo, buscando los polvos de hada que perdiste.

No quiero suspirar en boca de aliento de segunda mano,
quiero la frescura del te quiero predilecto,
habiendo sigo algo precioso que conocer, he arrancado,
las estrellas de ilusión a las que apuntaba mi dedo.

No te quiero hada perdida, ni hada por conocer,
te quiero amuleto perenne agarrada a mi cuello,
porque te quiero con todo lo que por ti perdí anteayer,
perdí un día, pensando en las mil manera de no decirte te quiero.

Soy Peter Pan, y busqué una campanilla,
encontré, sin embargo, a la portadora de su nombre en mayúscula,
soy, soy un niño que no ha crecido en su vida,
y que ha querido aventura, y ha tenido una, que ya no se cura.

Hay polvo de hada en mi cama,
y no duermo hasta que no se extingue.

Hay una ausencia mágica en mi casa
y por ella en Nunca Jamás ya no se ríe.

domingo, 28 de septiembre de 2014

El titán de Korsalles



Eres un titán, un ser con una fuerza sin igual,
eres el titán de Korsalles.
Sin embargo, una herida te atenaza,
y no curas, tus heridas son fatales.

Diste toda tu fuerza en pos de una sola luz,
eres titán que amó sin condición,
y al amar, llegaste a caer,
amaste, y ahora caes, presa de la falta de corazón.

Las heridas de un titán no curan, deben ser sanadas,
eres el titán de Korsalles, amas, y esperas que te amen.

Toda herida que se te inflija, será una bala perdida,
pues a todo titán le llega la cura,
Lucha, batalla, no dejes caer tu espíritu imperecedero,
recuerda que eres titán con fueza sin rotura.

Quizás llegó la herida demasiado dentro,
pero de Korsalles eres, lugar de corazones rotos,
allí donde vas y de donde vienes, todos caen,
aunque solo aquellos verdaderos titanes levantan a otros.

Eres el titán de Korsalles, y estás herido,
busca quién te cure, busca un héroe que no se de por vencido.


martes, 23 de septiembre de 2014

Noche de verano en alta mar



Tengo tres mañanas que darte,
la de ayer, la de hoy, y la que mañana te robaré;
y puede que hoy solo recibas una, y tarde,
pero duerme y prometo que la de hoy, mañana, será la de ayer.

Tengo en mis manos los surcos del pelo que en ellas dormitaba,
cada noche dibujabas en mi formas perennes
que hoy repaso con sucia agua de mar, en forma de lágrima,
en forma de gritos que callarán al ver que vuelves.

Ha crecido en mi una luz odiosa de esperarte,
una luna negra que no me ilumina más que el cuadro donde te quiero,
porque  quiero tener en ti lo que en mi plantaste,
una pregunta inacabada, una respuesta en forma de silencio.

Que no hay sudor en mi si no es por tu cercanía,
soy frío muñeco, sin alma, sin corazón, sin siquiera abrigo,
que bella la noche, que bella aunque que fría,
recito en mi mente tus palabras con el timbre de un maldito.

Que fácil sería olvidarte, y que sencillo mostrarte que no puedo,
los sueños, sueños son, hasta que alguien se decide a tomarlos,
pues en ti hallé el reino que tomar, y al que ahora recuerdo,
y sueño, y sueño, por ser rey de mi castillo ya olvidado.

Me voy retirando, anestesiado por tu pensar, y por tu pesar,
que me pesas al alma como ancla a la deriva,
siempre tu fiel marinero, con miedo al pensarte y al besar,
siempre tu fiel escriba, que tu recuerdo grava en la despedida del ocaso al mar.

domingo, 21 de septiembre de 2014

En mi pasado te tengo



Que ténue tu recuerdo al no despertarte en mi mente,
y que duro el desesperarme al no pensarte ni en recuerdos,
tengo una herida callada que no sana ni tampoco escuece,
una falta de caricias de tus manos en forma de besos.

No hay más frío que el de mi palma al no sentirla,
ni siquiera una llama me repone, vacío me hallo al no oírte,
que soy botella que se terminó, ebrio de desdicha,
y tú la gota que me falta para que no lo olvide.

Fugaz como una estrella,
y rauda, cual su estela, fue tu marcha;
que llegaste rompiste, arañaste y dejaste huella
para luego abandonar toda luz de esperanza.

Hoy será una noche más. en la que te beba en mi pasado;
te llore en mi presente,
y te espere en mi futuro.

Porque no hay mayor gloria para un enamorado,
que amar al que está ausente,
y tenerle, para él, todo un mundo.





lunes, 15 de septiembre de 2014

Evae



Te quiero libre,
porque si no es en libertad no quiero quererte,
que quiero verte en cada sol que mire,
que no quiero sol, si no es por verte.

Que si te hallo en cadena, la rompo,
y si en duda te hallo, la aparto;
pues de tu risa debe brotar la voz que añoro,
así como de tu ausencia, el silencio que callo.

Te quiero vibrante y desconocida,
te quiero como solo puedo a ti quererte, nunca,
porque amar a la nada es la peor de las vidas,
y vivir de ausencias, la peor de las torturas.

Que fácil sería besarte, repito y me digo,
que fácil también, no tenerte en un recuerdo,
pues si el sol aparece, tu sombra persigo,
que no hay tiempo para el destino que espero,
ni para el amor que no vivo.

Te quiero solitaria y vagabunda de sueños,
sombra invisible de una libertad que temo,
porque eres dueña de todo lo que quiero,
porque de no quererte libre, sola, y desconocida, ,
sería un amor, que no entiendo.

Porque de ausencias te quiero,

así como de libertad te vivo.