viernes, 6 de febrero de 2015

Remedios de una enfermedad


Hay una vida secreta en mí,
hay un eco rotundo que solo acontece al morirme,
o al enfermar, delirios de la debilidad en frenesí.

Que te pienso solo, siempre y cuando me duela,
que si soy vigor, lejos está de mi, tu tú,
que si soy pluma rota, mi mente te busca, y no corre, vuela.

Siento que en cada respirar de fiebre noto tu tocar,
y sin embargo que frío me parece, y que bien es mentir,
que no hay peor enfermedad que la de decir sin llegar a hablar.

Que te sigo en mis delirios, que no de locura si no de búsqueda,
¡Soy un enfermo sin cura, porque no hay aflicción sin ti,
y sin embargo, de ti se llena mi mente cuando enferma!

Hay una vida secreta en mi,
una cucharada para sanar, dos para odiar a Cronos,
hay de mi, tanto, como de ti aprendí.

¡Y callan mis dolencias al invadirme con tu sonar!
Que quizás me sienta frío, que soy calor helado,
pero hay un remedio que nunca tendré que tomar.

Así pues, me retiro  a seguir en ensoñaciones,
que te veré al dormir y al despertar, aunque falten estrellas en mi,
porque falta sol en mi día, y faltan lunas en mis noches.