Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de agosto de 2015

Epitafio en logro

مارس بیست و هشت

Me hallo, no en sitio ni en espacio, sino en tiempo, en el último, astral y cenital, de hecho. No hay saludo pues que os halle en justicia y, por ende, no encuentro mayor respeto hacia vos que mostrar mi mayor defecto, pues os tengo un corazón tan fiel que perdonaría toda ofensa, en pos de una mirada certera de vuestra abisal faz.

Que ya se halla lejos el calor que esperaba llegaría a calentar las funestas y hediondas entrañas de éste, un caballero perdido sin lanza, quizás gloria, pero sin sed ni hambre, solo plenitud de ausencias y amarguras.

Hay cielos con colores más vivos que los que en mi piel se aguardan, y sin embargo hay mayores penas en mi mirada, aún mentirosa y carente de alegría hacia el exterior incoherente, aunque sea mi interior un espejo roto, marchito, sucio y destartalado.

Que os hablo, poco y ya antes de partir. Hoy es más oscura la noche, aunque no han cambiado las estrellas, ni el estratosferio, ni siquiera la luna. Pese a todo, la noche es más oscura, y con ella, más oscura mi efímera bondad, marchita y herida de muerte.

Os hablo, como decía antes de sumergirme en mi propia locura, para adueñarme de las últimas gotas de valentía que en mi copa he hallado. ¡Que he bebido toda al rehuiros!

Pero mi buen mesonero me ha escanciado una potente ventura de fuerza, al menos, esta, por última, noche.

He hallado caminos insondables, y he cambiado de bandera. He visitado la historia en su plenitud y he abrazado una cultura orgullosa. He entablado espada contra enemigo vil y he resistido achaques contra las más buhoneras de las perversidades...

...he sido reo y verdugo, no sin antes ser mudo y ciego. He afilado y mellado armas en mi lengua. He surcado sudores y he sudado surcos. He notado la tierra tragarme y he abierto almas para sanar. Hay lugares en los que mi nombre se me conoce, más no es mi cara más que un espejismo desolado por lo que he sido y no volveré a ser.

He ennegrecido mi espalda con vuestras capitales, al menos, una de ellas. He conjurado el viento en pos de vuestro aroma. No quedame ya cambio alguno para corresponderle y me veo forzado a reciclar mis más avariciosos momentos con vuestro fugaz dardo en mis pulmones. De hecho, creo recordar como hay más de mi en vuestro reino de lo que jamás llegaréis a conocer.

La fortuna me ha sonreído, y no la he necesitado, os la he repuesto...¡y de qué manera! Que no hay cielo estrellado que no os envidie al danzar pues brilláis tanto que parece baile vuestro paso al andar.

Pero no, no retengo lágrimas y temblores arquetípicos para excusar o exigir, solo para aprovechar mi buen brebaje de bravura. ¡Qué valiente se es cuando el valor es mortaja del raciocinio!

En fin, que no he hallado ya motivo, antes de que mi nave zarpe, concuerde con una vida nueva y con un zenit en el que perder mi humanidad ya descrita y casi del todo despedazada. Y es por ello en que me veo empujado a amar.

A amar vuestra figura en una mente enmohecida pues nadie llegó a ella. A amar aquella mirada extasiada, o aquella sonrisa estática. A amar aquellos dedos finos...ay aquellos dedos...aún los siento acariciando mi mal doblada espalda, doblada ahora por el dolor.

He hallado caricias que han suscitado dolor en pena de recuerdo, pues no hay mayor tristeza que verte abocado a la ausencia de lo amado, y en vos...ay...que en mi la tristeza se ha consagrado y cebado, cuál verdugo...¡qué digo verdugo! Cuál ramera que me ha poseído noche tras noche.

He amado tanto vuestra mirada que no hay marcha en la que no me consagre en ella. He aprendido a escribir pero vos sois plato de mala pluma y se me quiebran todas con vuestro nombre, y sin embargo, heme aquí, tratando de conjurar alguna clase de deidad, pero no aparece, no os halláis.

He hablado tanto con la reina astral de la noche que he hallado en ella la más efectiva de las madrinas y acusadora de mis sueños, pues en ella os veo reflejada, y qué doloroso dulce me apuñala cuando, en ocasiones la miráis. Tenéis una mirada fuera de todo mundo imaginable.

Que sois dueña de mi corazón y mi cuerpo, de mi alma y de mi voz, las cuatro partes de mi que, en sucesión dolorosa, se rompieron, pero se hallan esparcidas, luchando. Que no hay tierra en el recuerdo que me oculte la luz para seguir avanzando.

Y bien, y mal y todo poco. Que ya viene mi galera, la veo en el oasis de la eternidad, donde no hay lucha, donde las apuestas ya han tenido lugar. Perdí, aunque aposté, y volvería a apostar, por ver las alas batir, no por mi corazón lograr latir entre tanto caos.

Porque sois ello, caos.

El más bello caos que jamás encontraré en mis aventuras, y que me azoten una y mil veces si antes de que, ya en mi ocaso, cuando mis dedos dejen de temblar y mi garganta exhale mi última risa, no os pienso, bella, humilde, única, e inocente.

El más bello, inocente y tierno caos del oeste, del este, del sur, y del norte.


Vuestro pues, hasta que la marisma se lleve mi esencia,
hasta que las gaviotas devoren mi ser,
y el sol seque mis heridas.

Eternamente vuestro.









sábado, 8 de agosto de 2015

Carta de un soldado ebrio

Demasiada oscuridad, por ende, no albergo en mi esperanza de saber en qué fecha me hallo.

Saludos.

Me repito y en ello convengo que soy certero, honesto y leal en mis palabras: demasiada oscuridad. Que no hay dios que el humano haya creado que en mi no deposite su mirada de terror al reconocer en mi una condena peor que la de Atlas o Pandora. Yo confieso un sufrir más grande que el hueco que en mi, poseo.

Me sincero conmigo y me doy cuenta de cuán mentiroso llego a ser, pues por si en algo soy cobarde es en serme sincero, y si en algo soy valeroso, es en reconocerme fiel y seguro en mis mentiras. Qué ironía que haya más altas y elevadas palabras para mi penar en labios ajenos, y menor consuelo en salivas desconocidas, que en una mirada tuya.

Miento, pero al menos, intento defender mi maltrecho corazón.

Os sé feliz, y me contenta. Os sé bella, y me atormenta. Os sé, vaya, si os sé. Que hay partes de mi acusadoras que, si no os preguntan a vos, no se van a dignar a volver a mi. Mi coraje, por ejemplo, o mi esperanza.

Parafraseando al poeta del que fui víctima, ya no somos los mismos. Yo soy un accidente de poesía y acordes. Tú eres mis versos perdidos. Y, una vez más en acotación, a lo lejos, alguien canta, pero solo si te recuerdo. Nítida.

He atravesado ya puertas y puertas. No he encontrado ventana alguna. He de seguir sin saber dónde voy y no hay luz. Qué odioso el tiempo, qué traicionero el espacio, y que triste el mundo.

Pero...ay mi Dulcinea. Que he buscado en tantos pechos un corazón con el que equilibrar la falta del mío que me encuentro desnudo de amor y vestido en duelos. Siempre pierdo, pero nunca caigo.

Que hay mayores cotas que alcanzar que solo mi penar, y sin embargo, son las hienas las que cada día me socorren en mi soledad, y por ende, no duermo. Soy el hombre de paja que no ha encontrado calabaza alguna, y decidió volverse soldado, sin valer para ello.

¡Casi lo olvido! Miento, más de lo que debería pero no lo suficiente como para sobrevivir. He sido testigo del nacimiento de una estrella y sigo ensimismado en tu renacer.  He visto el explotar de toda una nación, y sigo creyendo en ti, siendo mi patria.

Por ello, por ende y por lo tanto, me declaro fiel y cobarde, mentiroso y despreciable, pero al menos, y no sin recordar mi puño atado al vuestro, sé lo que es amor.

Y que no hayan mundos vacíos con alcohol.
Y que no hayan tinieblas si no es con tu voz al final de mi mano.
Y que no haya guerras, si no es con vuestro aliento como munición.

Que he sido llamado tantas cosas...loco, poeta, estúpido o suicida. Otros me han tildado de truhán e incluso falsificador de tiempos y emociones.
Yo añoro ser llamado aquello que me decías.
Ya sabes.
Tuyo.


Duermo.

E.M.S.A



miércoles, 7 de enero de 2015

Carta de despedida oscura


¿Qué importa la fecha si no hay diferencia en un día sin tus ojos ser parte de una una celda?


Y por si mañana no llegase la aurora mis ojos contemplar, que sea aciago el destino y me permita mi boca unas últimas palabras esgrimir, pues siempre te he querido, pues siempre te he amado.

Hoy noto como el frío del devenir me divisa en un maremoto de penumbra, soy caos y soy viento, pero soy poco a poco menos, de lo que siento. Es por ello que se abre en mi una brecha difusa que se contempla como una confesora loable de mis más oscuros yoes,en la que solo tú te hallas.

No hay en un horizonte humano gema capaz de igualar el adorno que tu sonreír provocaba en mi, pues eras el mayor y mejor de los preceptos por los los que en mi una sonrisa se dibujaba, y se llegaba a desdibujar.

No pido clemencia, pero exijo eximirme del olvido. ¡Que no haya en este mundo castigo tal que si en tu mente no aparezco sin dudar sea pues, un martirio, un delito!

Pues soy dura pena de un amor inconfesable y tardío, soy una pluma que llora desventuras con tu partida, soy todo lo que una enfermedad conlleva, sin querer más que tu antídoto.

¡Que pesada debe ser la armadura del que no llora y calla! Pero no serán esas cadenas de mi vestir, que no hallaré en mi escudo y espada, pues si alguna vez has de venir, me verás blandiendo el silencio del que por no verte saciada, calla, y calla.

Callo pues, por si mañana fuese mi último tronar en un mundo falto de tacto y de ti, sobretodo de ti, siempre, pues si hay en el cielo luna es por llenar el hueco de tus manos en mi, y si hay sol a mediodía es para no verme solo en mi penar por existir.

Quizás sin embargo, con el pasar de las primaveras nazca una semilla en mi alma que retuerza los cuervos de un abandono precipitado, pero no la veré crecer pues de mi, un beso, una rosa y un corazón contigo has llevado.

Así pues, tras hoy verte, mirarte, permitir que tu mirada en mi llegase, me despido, solo, y cuando lo creo, por si mañana la muerte me sonríe, porque por mucho que me pesase, siempre te he querido...

...pues siempre te he amado.

E.M.S.A

domingo, 5 de octubre de 2014

Carta de Peter Pan a Campanilla

En Nunca Jamás no hay fecha, como bien sabes.

Hola, aunque creo que nunca me digné a saludarte así.

Debo empezar, por el final. Eres la única hada que he conocido. Tus polvos me impregnaron hasta hacerme elevar. No crecí contigo, y no pienso crecer. Eres la magia que un niño como yo siempre buscó y, por un tiempo, eso me diste.

Ahora, me he hecho mayor, lo que significa que debo marchar y no volver. No he crecido. No he dejado de creer en las hadas. Yo creo, sí creo. Pero no...me he hecho mayor, y cuando uno se hace mayor entiende que la magia es para los que no se la han ganado.

Te encontré con las alas rotas. No me digné a mirarte con ojos de cazador, sino que desempolvé mis manera de niño y traté de hurgar en todas tus heridas menos en las de tu libertad.

Me sorprendí cuando, al verte más sana, vi que eras un hada. Y qué sorpresa para mi...eras Campanilla.

Me enseñaste en poco tiempo la existencia de Nunca Jamás. Me enseñaste a reír y a volar...y finalmente me enseñaste lo que es tener cada parte de tu cuerpo sostenida por unas manos diminutas pero llenas de fuerza...

Pero...finalmente curaron tus alas...y me dijiste que probablemente no podríamos volver a vernos. Tus alas, tu libertad, tu naturaleza de hada me atormentó con aquella frase. Sin embargo mi cuerpo, mi alma, mi inocencia de niño entendió que no era por desinterés, sino muy al contrario...era porque, al ser yo tu Peter Pan...pensabas en algunos instantes en plegar las alas....

Y te entendí...

Ahora vete, y no vuelvas. No qiuero verte por Nunca Jamás...porque ya no voy a estar. Voy a volver al mundo de los adultos donde todos me miran, donde soy un todo en nada, una nada en un todo.

Siempre entenderé tus ansias de volar, porque de ellas me enamoré...pero desearía haber tenido más tiempo para creer en las hadas. Ellas son pocas, y tú, de entre todas, fuiste la más mágica de todas.

Siempre tuyo, un niño en el cuerpo de un hombre...



Peter Pan

miércoles, 12 de marzo de 2014

Dos.

13 de Marzo de 2014.

Por no saber, no sé siquiera como saludaros...

Me han llamado fuerte en ocasiones. Cuando mi sonrisa se halla ausente, es notado. Es suficiente con una mirada, para que se me pregunte qué me ocurre. Llevo una semana ignorando estas y otras preguntas. No me pasa nada. No quiero que me pase nada. Ya no quiero, pues nada es lo que quiero.

Lo que yo quiero, lo consigo día tras día.

No sois ya recuerdo. No sois ya pena. No sois ya garra, ni fuerza, ni incertidumbre. No sois nada y lo sois todo. Sois dolor. Dolor, eso sois.

Sois dolor para cuando escribo y no estáis. ¿¡Dónde quedaron aquellas palabras de ánimo cuando necesitaba un empujón? ¡¿Dónde aquellos empujones cuando necesito unas palabras de ánimo?

Arrebatados, eso han sido, y aún hoy, dos años después, como víctima de una enfermedad de olvido, no logro creer que no vendréis, me abrazaréis y, si fallo, me levantaréis...

Cierto es que me ensañasteis a levantarme a toda costa, y, en palabras de un ser querido de vos, soy de vuestra misma caliente sangre, pero... ¿Y lo seguro que lograba sentirme al ver una mano grande, morena y firme frente a mis ojos cuando dudada?

Son ya dos años en los que no pude siquiera despedirme. Cierto es que me escucháis. Cierto es que blasfemo al pensar que siempre me acompañáis...pero cierto es también, a su vez, que no fui capaz de despedirme de vos, de vuestros enormes ojos marrones, eterna herencia que espero llegue a la eternidad, ni siquiera logré atesorar por una última vez aquellos enormes abrazos que rompían temores, mataban quimeras y asesinaban monstruos.

No hay mayor vacío que el que me deja vuestra voz...es tan duro pensar que algún día llegaré a olvidarla que me odio cada día en el que vuestro timbre no es mi canto de gallo. No hay novedades en esta misiva, quiero que leáis lo que siento, no lo que vivo, y siento vuestra ausencia.

No soy soldado, nunca lo he sido, y difícilmente seré capaz de llegar a serlo sin vuestra ayuda. Caigo, me levanto, pero es cada vez más difícil recordar la senda que una vez vos iluminabais con cada paso. Qué frágil es mi estela ahora que no trazáis el rumbo...

Divago, pero siempre en la misma dirección. Os añoro, sin más. Sois estaca inarrancable de un corazón que, desde vuestra partida, se resiste a sentir, a abrirse, a sufrir, a ser herido. Habéis sido llave y cerradura, y por ello os doy las gracias, pues con suerte, este pobre infeliz no volverá a sentir, y se verá protegido de estos dolores que, de lo tenaces que son, atraviesan toda barrera, y me infligen un severo castigo.

Recuerdo cuando me enviasteis....

"Si me necesitas, llama"

 Cada noche me mentís...y cada noche os creo, nuevamente...


Cada vez más duro, pues a cada vez siento menos vuestras enseñanzas...

E.M.S.A
El Monstruo del Sentimiento Arrebatado.

domingo, 16 de febrero de 2014

Una misiva


32 de diciembre en plena oscuridad..

Os contemplo bajo las tintas ensangrentadas, y os saludo.

No he logrado conciliar el sueño tras vuestra marcha. He dormido, he cerrado los ojos, pero ni he soñado, ni he descansado. No me hagáis caso si no me creéis, pero bien sabéis que no es la mentira caldo de mi boca.

Dentro de mi se ha santiguado una batalla perpetua entre buscaros allí donde esteis, o arrancarme el alma en cada suspiro y olvidaros, mataos, matarme. Arrancar las rosas que, aunque marchitas, me limpian, me bañan, me cubren y me protegen. 

Sin embargo sigo soñando despierto. Sigo buscando vuestra mirada donde quiera que la mía se halle. No me doy por vencido al pensar en cada palabra, en cada sonrisa, en cada ternura y, sobretodo, en cada momento de silencio.

Es él, el sepulcral silencio, la nada, mi mejor apóstol, pues él ha visto como cada músculo de vuestro cuerpo se relajaba al verme. Como callabais al verme callado. Él ha sido testigo imperturbable de cada momento de ese algo que no dejo de arañar con mis armas, las que sean. 

Sin embargo, lo prometido es deuda, y me aflijo mis grilletes y mis cadenas. Soy prisionero cruel en la más dura caricia jamás infligida, la del toque inexplicable para el ser humano.

Si cada vez que creo que pensáis en mi, lo hacéis, seré el más obstinado caballero, y vagaré por toda la faz de este devastado mundo, por encontraros.

Una última mirada.

E.M.S.A 

sábado, 28 de diciembre de 2013

Carta de navidad.

29/12/13

Hora: 5:46.

Saludos!

Puedo, no sin titubear, arropar vuestro recuerdo, aunque el titubeo no me exime de dolor. Estas han sido unas navidades atípicas, pero... decíais que la gente temía al cambio, por ello me he exigido, no sin miedo, agarrar todo cambio y enfrentarlo a cada una de mis penas.

Una vez más, no ha quedado de vos más que el recuerdo, pero...ha sido diferente. Hace un año era dolor y penuria todo lo que poblaba la mesa. Este año ha sido recuerdo, respeto, alegría, fuerza, honor.

¿Qué si no? He oído tantas veces tu nombre y la palabra orgulloso a su lado que no puedo más que pensar que el simple hecho de que estés sonriendo allí donde estés transitando es mayor pago que la más bella de las recompensas.

Aun con todo...han faltado pequeños detalles que algún día mis hijos, tus nietos, compartirán:
-Me ha faltado alguien entrando a gritos en casa.
-Me ha faltado alguien que desdeñase la cena de mi gloriosa madre y cocinase ricos mariscos en su frente.
-Me ha faltado alguien que, conociendo mi pasión por la cocina, no dejaba de enseñarme año tras año como hacerlo.
-Me ha faltado alguien que sorbiese al mismo tiempo que yo la comida.
Y la peor de todas...
Me ha faltado, me falta y me faltará alguien que, a las 12 y un minuto me envíe tanto en nochebuena como en fin de año un simple mensaje de felicitación que me hacía llorar, tuviese catorce, quince, dieciséis o diecisiete años...pues creo recordar que esas fueron las únicas veces en que mis camaradas me vieron lagrimar, y fue todo por saber que estuvieses donde estuvieses, te acordabas de mi.

Aun con todo...yo no dejo de mirar el móvil a esas horas. Sois un espejo roto de un mundo perfecto, lleno de honor y pasión, cariño y amor, ingredientes esenciales para vivir, me enseñasteis.

Como siempre,  os informo de las novedades adyacentes en nuestro ejército.
Vais a ser abuelo. Quizás no conozca la temperatura de su abuelo, ni su generosidad; tampoco su mal genio en ocasiones o su facilidad para conseguir lo que se propusiese. No conocerá su increíble perseverancia ni su irracional humanidad. No sabrá de vuestra voz ni de su vibración. No conocerá al comandante más logrado que jamás pueble este mundo, pero...¿Sabéis? Tiene vuestro nombre, mis ganas, y la fuerza de su padre, y con ello, será grande.

En el epitafio de esta carta, no obstante, os ruego:
-No me olvidéis.
-No dejéis de visitarme en sueños, bien valen los sollozos de después.
-No ocultéis vuestra sonrisa allá donde fueseis...yo no lo hago.

Un soldado, aliviado con sentiros cerca.
E.M.S.A

viernes, 20 de septiembre de 2013

...no m'oblides

21 de septembre...

Amb la mà al cor us salude.

Pot ser siga el mateix món que fa dos anys...però és més freda aquesta nit que mai...tants sentiments que no sóc capaç d'expressar em maten com un ganivet al cor...

Soc una ferida sagnant que no mai es tancarà, sóc un soldat sense fusell, sóc un ànima sense forces...però també sóc la persona més insistent que mai has conegut, i això em cura, això em protegeix...això m'alça del terra...

Avui tindríes una tardor més...i que irònic és que quante més primaveres deuries tindre, menys sentit té aquesta per mi, sent sòl feliç a l'hivern, on la gelor del meu cor no em dol, no m'empreny...

Fa poc vaig llegir que qui sotmés als demés, és fort, però qui se sotmet a u mateix és poderos...i no vaig poder evitar pensar en què seríes tú, que podíes sotmetre davall el teu puny a un món sencer...

Avui no et puc regalar res...ni una poesía...ja que no tinc forces...ni un capítol nou de Versia on descriure't de nou...ja que no m'apleguen les llàgrimes per tant...

Però he trobat el regal perfecte per hui.

Et regale els meus somnis...ja que porte dos anys somiant-te:

Com bé sabràs, jo mai somie, ja que em solia passar la major part del día pensant en la nostra novel·la, però ara un mateix somni m'ha fet recòrrer llocs i situacions increíbles...

T'he vist a Àsia, a les amèriques, t'he vist anit i fa milers d'anys, t'he vist riure i t'he vist renyar...però en tots, i sense cap excepció, en tots el primer que faig en veure't és abraçar-te...donar-te l'abraçada més forta que els meus menuts braços poder proporcionar...i me'n adone que és un somni...tú ja no estàs...i ho sé...sé que és tot fals...però sóc molt feliç, i no et dic res, no em dic res...sols calle i no deixe de mirar-te...

Però mai parles...no...perquè crec que comence a oblidar la teua veu...fins que ho recorde...recorde qui és l'única persona que em deia Vicente amb aquella força, aquell...aquell orgull...i tot i que ja en fa casi dos anys que no et sent...sé que és la teua veu la que m'alça en caure.

Avui és el teu aniversari...i et done els meus somnis, la meua valentia per veure't, et done les meues nits, les meues històries, el meu valor i el meu orgull...però sols et demane una única cosa...


...no m'oblides.

Felicitats...

E.M.S.A.















miércoles, 6 de febrero de 2013

Carta a mi yo del futuro.

7 de febrero de 2013.

Buenas, soldado!

Heme aquí, solo pero fuerte. No soy diferente a ti, ni lo pretendo. Ni soy mejor, ni lo quiero. Soy tú mismo, con tus mismos ideales. Aún creo en la palabra dada, en los juramentos, en las puestas de sol que nunca terminan, en la magia, en el amor, en la amistad y en la bondad; pero no creo en las personas, ni creo en el destino, ni creo en la debilidad del que dice ser débil, ni en aquellos que pretenden hacer oír su voz por encima de la de los demás.

Heme aquí, repito, para hacerte recordar. Que tu mirada no son tus dos ojos. Tu mirada es tu faro guía, porque tú, a diferencia de los demás, no ves con ojos de odio o furia. Ves con aquellas órbitas sedientas de conocimiento, de experiencias, de vientos y de sonrisas. ¿Recuerdas? Nada vale más que una sonrisa. Repito, ¿recuerdas?

Sin embargo he aprendido, mediante batallas inesperadas, estocadas esquivas, poderosos enemigos y noches en vela que incluso el alma del más persistente guerrero puede llorar desconsolada. Si te escribo es para recordarte que nunca has estado ni estarás, ni mucho menos estás solo. Que te acompañan mil y un poderosos estandartes, como el del general que te dio la vida, como el del comandante que te enseñó la valía de un corazón obstinado, como el capitán que te ha entregado la fraternal palabra de un hermano, o la capitana, que te ha mostrado, aunque lo niegues, ciertos abismos de bondad, símbolo de que tras una lúgubre oscuridad puede hallarse un abismo de luz.

Pero no olvides, joven, aunque no tengas ya tu pelirroja barba, que hay un ente más allá de todo poder humano a la que no puedes olvidar. Siendo ésta la reina de vuestro hogar, os ha conferido dones exclusivos a honrados caballeros como tú. Os ha dado el poder de una sonrisa sincera, o la brutal fuerza de un abrazo. Os ha otorgado la brillantez de la sinceridad, así como os ha hecho partícipes de su alma, que aunque ya ausente de toda coraza, sois vosotros los que la mantenéis en vilo.

No te escribo nada más que para recordarte que se espera mucho de ti, pues demostraste tu empeño en mil y una cosas, pero no con ello es suficiente. Cuando por fin sepas el valor de una sonrisa, o huelas la vida en una rosa; cuando tengas por presente tu victoria sobre la muerte o rindas culto a la vida en todas tus formas, entonces, joven, entonces habrás llegado a tu objetivo, y serás lo que siempre ha sido.

Alguien de quién estar orgulloso.

Atentamente,  tu joven precursor, que sabe que no le defraudarás, a él, no a mi.
E.M.S.A

lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz navidad.

24 de Diciembre de 2012.


Mi mayor saludo, comandante.

Hoy, quizás como vos erais, habéis recordado que es navidad. Vuestro fiel recluta ha soñado con vos, un largo, dulce y poderoso sueño en el que me abrazabais sin pausa y me sonreíais sin premura.Un sueño en el que, como casi cada noche en que se me os aparecéis, os puedo confesar que no hay rincón oscuro de mi alma bélica en el que no os eche de menos. Os puedo confesar que no hay momento de debilidad si os recuerdo. Y os puedo confesar, que pese a las adversidades con vuestra oficial y su madre, siempre tratamos, yo y vuestro general, de que sonrían, de que no olviden vuestra estela ni el código del honor.

Es navidad. Hoy me faltarán vuestros gritos entrando por la puerta. Me faltará vuestro abrazo, frío por la premura con la que habéis llegado del gélido exterior. Me faltará vuestra sonrisa, increíble espejo a la bondad, y vuestros comentarios precarios e insulsos sobre nuestro país. Nunca supisteis que mi país era mi família, y que mi patria, vuestro orgullo.

Pero ante todo, me faltará sentarme en mi silla. Hoy, me sentaré en la vuestra, y a dios pongo por testigo que trataré de recordar cada palabra vuestra. Como nos mirabais, como reíais.

Es tan frío este inverno, que mi alma tirita aún abrigada. Ha muerto un ángel en este nevado páramo y no se encuentra rastro de él.

Es navidad. Me faltará encontraros la mañana del 25, yo ebrio de placer y vos leyendo las nuevas del día. Me faltará como cada año luchar por no dormirme mientras vos os burláis de mi. Me faltará sentir vuestro abrigo de padre cuando me duerma, y me faltará que me arropéis justo antes de marcharos sin hacer ruido. Me faltará vuestro regalo de navidad. No esas basuras materiales, sino aquella sonrisa al ver mi regalo en vuestras manos. Me faltará que me abracéis orgulloso y que olvidéis el mal. Me faltará vuestra voz, y solo pido eso, vuestra voz, en mi oído, en mi alma, en mi corazón, a mi lado y por siempre. Porque en navidad me enseñabais que no había distancia, si no segundos por pasar. 

Recuerdo exactamente éste momento hace un año. Llegasteis, frío pero contento. Ya no fumabais, y por dios cuan orgulloso me sentí por ello. Habíais perdido peso, y por dios, cuan orgulloso me sentí por ello. Entrasteis, y lo primero que hicisteis fue abrazarme.

Y por dios, cuan orgulloso me sentiré por los días de mi vida por ello.

Solo quería desearos, este 24 de diciembre, a vos que todo me lo disteis, desde la vida hasta la fuerza, el valor , el honor, la bondad, la alegría, la entereza, la fuerza, la potencia y la sabiduría del soldado; a vos que sois lanza y escudo en uno, que me protegéis, aunque creáis que no os veo. Solo, y exclusivamente quería desearos que esta noche, el primer trago lo deis conmigo, pues en ese momento miraré al horizonte, buscando una fila de perlas blancas, y espero que vuestra sonrisa ocupe su lugar.


A la memoria del que será siempre el más fiero comandante jamás nacido:
Santiago Magraner Magraner

De parte de tu recluta, que  nunca ascenderá hasta que tú lo veas menester:
Vicente Magraner Ripoll



E.M.S.A

domingo, 12 de agosto de 2012

Vuestras arrugas

13 de Agosto de 2012

Nunca entenderá este mundo el abrazo que os otorgo desde mi silla...

Hoy es 13 de Agosto de un año dónde mi fuerza se ha visto sometida a multitud de pruebas. Sin embargo, tras perder, y perder, y perder, hasta ver solo en aquel imperio que era mi fortaleza anímica, he recibido el ungüento más poderoso que nadie podría haberme conferido. Decenas y decenas de retratos vuestros, General y Abuelo.

Tú, Abuelo, marchaste a tu hogar, al hogar de los héroes, hace ya unos años, y, sin embargo, es tu recuerdo tan palpable que creo verte en cada sonrisa.
Tú, general, tú...se cumple hoy tu aniversario. Hoy hace cinco meses que decidiste dejar en este insípido mundo una huella perenne. Cada latido de mi corazón, está sustentado por aquellos que tú nunca darás.

Sin embargo hay algo secreto en mi misiva....

He llorado por primera vez de felicidad. Al veros antes de mi concepción, sonriendo, siempre sonriendo, siempre felices, siempre como dos guerreros de templanza inquebrantable y de mirada justa y sublime. Al veros ser el soporte vital de un ejército que, sin vosotros, se halla incontrolable y repleto de ganas de mostraros lo que vuestra semilla es, una fuerza sin paragón.

Y...me he percatado de que no teníais más arrugas que las de vuestros ojos. Una vez, oí que una persona se mide no por sus logros, si no por las arrugas que sus ojos mostraban al sonreír, pues cuanto más feliz ha sido uno, más hay, y por ello en lugar de ocultarse, deben exhibirse con orgullo. Vosotros,ambos, gozabais de una cantidad descomunal de ellas. Fuisteis felices. Fuisteis dichosos, y por dios, por todo lo que conozco y conoceré, seguiré vuestro ejemplo.

Abuelo...percatarme de cuán importante has sido en mi infancia es quizás el peo insulto que puedo proporcionarte, pues eres mucho más importante ahora. Tú, tú y sólo tú me mostraste lo que es el amor, el auténtico amor sin cadenas ni condiciones. Ni aspiro ni trato de llegar a él, pues el amor, el amor que tu desprendías y sentías por los tuyos, ese amor, jamás pertenecerá ya a una sola persona, ahora reside en el interior de todos nosotros.

General...
...cuando veo a un hijo abrazar a su padre, u oigo una frase de amor de un hijo a su progenitor. Cuando oigo la palabra perseverancia o miro a mi destino. Cuando tengo la oportunidad de hacer el bien y cuando puedo enfrentarme al mal. Cuando siento que estoy solo y cuando siento que puedo hacer a otros sentirse acompañados. Cuando, con miedo, me enfrento a mi temores más profundos...
...és entonces quan pense en tú, pare. És entonces perquè tú i sols tú fores qui m'ensenyà eixes coses. Et jure, no per ma vida, sinó per la meua ànima que mai deixaré de lluitar per que allí on ets no fases més que somriure. No, Glorn, no, mai de la vida.



En vuestras manos encomiendo mis fuerzas, pues vosotros las aseguraréis allí donde deben estar.

E.M.S.A
El Monstruo del Sentimiento Arrebatado


viernes, 15 de junio de 2012

El teu fill no t'oblida.

14 de Juny, 2:44 de la matinada.


L'abraç més inmens que mai he donat a ningú.


Te troba't a faltar aquests díes. He fet allò que em digueres fa temps. He lluitat per els meus somnis. He dormir el mínim. No he descansat apenes. He anat d'ací allà. He patit soletat i he patit fret. Te trobat a faltar cada nit perquè ningú no m'abraçava com tú. Trobe a faltar els besos fraternals. Trobe a faltar els jocs de paraules. Trobe a faltar tindre la meua corda a la que agafar-me si caic...Et trobe a faltar...papá...


He estat un mes alçant-me de matinada, besan-te en alçar-me a aquella foto d'aquell cap d'any en que fores tan feliç de ser en nosaltres. Ha sigut molt dur, però he fet com tú. He rist i he mostrar el meu major somriure, però...però sent-ho que caic cada vegada que et mire...em sent-ho tan dèbil que vull morir quan pense que realmente, que realment no ets ací...que hauré d'aprende sòl perquè ja no m'ensenyes...


Ja he acabat la selectivitat. Ha sigut pot ser la segona prova més dura de totes. La primera fou portar les teues flors funeràries a l'interior de casa...
La selectivitat ha sigut dura, no per els mestres, amistosos i simpàtics. No per les clases, amples i plenes. No per les noves amistats, atentes, càlides i la veritat, interesants...No. La selectiviat ha sigut dura per tindre el teu record davant meua a cada exàm. Quan vaig anar a ta casa per recollir les teves coses vaig trobar aquella bola de cristal en una foto nostra. No ho vaig pensar i, per allà març, vaig jurar que et tindría al meu costat al selectiu... i així ha sigut. Tots i cadascún dels mestres es paraven a la meua taula, pegaven una mirada i em miraven, directament, però no cap em va dir res. Fins i tot un en fixar-se em va ficar la mà al muscle. 


Pèro era molt dur papá. Era dur perquè totes les preguntes em semblaven sensilles i fàcils, i quan una no, deseguida em venía al cap. Era màgic...era...eres tu...i jo ho sabía. Sabía que en trobar la relació de Plató, o en recordar la literatura de valencià, o fins i tot donar-me conter de les influències de Hernández...tot venía donat per paraules teues, tendresa teua i...per supost...el teu record...


M'ha ixit molt bé. En sòc, de content. Però ara tinc por. Tinc por de que tot el que he lluitat per tú no valga de res...ja no es cuestió de ser metge o no. Jo vull que et sengues orgullós. Ja no m'importa res més. No vull ser el trist record d'un fill que una vegada et feia somriure. Vull ser l'esperança de que tots els meus somnis, i els teus es fonguen en un i els complim tots. Vull que, en efecte, sigues orgullós de mi.


Ja se que no suportaves que t'escrivira en valencià. Deies que la meua creativitat era millor en castellà però...de vegades, escriure com si et parlara...amb fotos teves al meu costat em porta tan bons records...recorde com m'ensenyaves a mirar a les persones...com m'inculcaves ideals que, fins i tot tú no tenies...recorde tantes coses que a cada cosa que escric em provoca llàgrimes doloroses i nefastes.


Em queden pocs díes de descans. Versia va endavant. En ella surts tu, el iaio i jo, es clar. Els dos foreu els precursors de la meva forma de ser perquè els dos ereu bones persones. Els dos em mostrareu el que es voler algú i la falta que fan les persones amb un cor tan gran.


Et vull papá...i espere que, allí on sigues, sapigues que cada día que pasa fas més, i més falta.




E.M.S.A.
El Monstruo del  Sentimiento Arrebatado.


14 de Junio, 02:44 de la madrugada.

El abrazo más inmenso que nunca he dado a nadie.

Te echado de menos estos días. He hecho lo que me dijiste hace tiempo. He luchado por mis sueños. He dormido lo mínimo. No he descansado apenas. He ido de aquí allá. He sufrido soledad y he sufrido frío. Te he echado de menos cada noche porqué nadie me abrazaba como tú. Echo de menos los besos fraternales. Echo de menos los juegos de palabras. Echo de menos tener mi cuerda a la que agarrarme si me caigo ... Te echo de menos ... papá ...

He estado un mes levantándome cada  madrugada, besándote al levantarme en esa foto de aquel fin de año en que fuiste tan feliz de estar con nosotros. Ha sido muy duro, pero he hecho como tú. He reído y he mostrado mi mayor sonrisa, pero ... pero siento que caigo cada vez que te miro ... me siéndolo tan débil que quiero morir cuando pienso que realmente, realmente no estás aquí ... que tendré que aprender solo porque ya no me enseñas ...

Ya he acabado la selectividad. Ha sido puede, la segunda prueba más dura de todas. La primera fue llevar tus flores funerarias en el interior de casa ...
La selectividad ha sido dura, no por los maestros, amistosos y simpáticos. No por las clases, anchas y llenas. No por las nuevas amistades, atentas, cálidas y la verdad, interesantes ... No. La selectividad ha sido dura por tener tu recuerdo ante mi a cada examen. Cuando fui a tu casa a recoger tus cosas encontré aquella bola de cristal con una foto nuestra. No lo pensé y, por marzo, juré que te tendría a mi lado en el selectivo ... y así ha sido. Todos y cada uno de los maestros se paraban a mi mesa, pegaban una mirada y me miraban, directamente, pero ninguno me dijo nada. Incluso uno en fijarse posó su  mano en mi hombro.

Pero era muy duro papá. Era duro porque todas las preguntas me parecían sencillas y fáciles, y cuando una no, enseguida me venía a la cabeza. Era mágico ... era ... eras tú ... y yo lo sabía. Sabía que al encontrar la relación de Platón, o al recordar la literatura de valenciano, o incluso darme cuenta de las influencias de Hernández ... todo venía dado por palabras tuyas, ternura tu y ... por supuesto .. . tu recuerdo ...

Me ha ido muy bien. Lo estoy,  contento. Pero ahora tengo miedo. Tengo miedo de que todo lo que he luchado por ti no sirva de nada ... ya no es cuestión de ser médico o no. Yo quiero que te sientas orgulloso. Ya no me importa nada más. No quiero ser el triste recuerdo de un hijo que una vez te hacía sonreír. Quiero ser la esperanza de que todos mis sueños, y los tuyos se fundan en uno y que los cumplamos todos. Quiero que, en efecto, estésorgulloso de mí.

Ya se que no soportaba que escribiese en valenciano. Decías que mi creatividad era mejor en castellano pero ... a veces, escribir como si te hablara ... con fotos tuyas a mi lado me lleva tan buenos recuerdos ... recuerdo como me enseñaban a mirar a las personas .. . como me inculcabas ideales que, incluso tú no tenías ... recuerdo tantas cosas que  cada cosa que escribo me provoca lágrimas dolorosas y nefastas.

Me quedan pocos días de descanso. Versia va adelante. En ella sales tú, el abuelo y yo, claro. Los dos fuisteis los precursores de mi forma de ser porque los dos eráis buenas personas. Los dos me mostraréis lo que es querer a alguien y la falta que hacen las personas con un corazón tan grande.


Te quiero papá ... y espero que, allí donde estés, sepas que cada día que pasa haces más, y más falta.


E.M.S.A.
El Monstruo del Sentimiento Arrebatado.

jueves, 29 de marzo de 2012

El mas duro adiós.

El último día inocente del año de la humanidad.

Inmensos abrazos.

Hoy os vi marchar. Por fin entendí que vuestra marcha se pospondría de forma indefinida. Mientras os escribo esta misiva con mano temblorosa, mil lágrimas degüellan mi corazón, el sol ya no pace en mi piel y no hallo felicidad en un futuro incierto. Hoy os vi marchar, comandante, de mi lado, de mi vida, y de mi futuro.

Que me he enfrentado a batallas cientos, y he vencido, tarde o pronto, a todo enemigo que se ha atrevido a plantar cara a vuestras enseñanzas. He mirado directamente a la luz, deseando inmolarme con ella, para ser mas fuerte que nunca. He corrido bajo la lluvia cuando algún otro miembro de mi regimiento ha caído en batalla, furioso, y he peleado con garras y uñas, con mi espada, mi escudo, y vuestro corazón.

Pero, aun con todo, aún habiendo roto la regla de los prósperos cobardes en los batallones. Aun con todo...
Al entrar en vuestro barracón, como otras cientos de veces, he visto a todos vuestros oficiales. Y entonces dirigí mi mirada, inconscientemente, a vuestra mesa de mando. Os busqué por una milésima de segundo, erguido, fuerte, incansable y potente, pues cada vez que os visitaba sonreíais.
Esta vez os hallabais ausente. Vuestra espalda, llena de cicatrices de guerra, vuestra voz, dolida de tantos años de enfrentamientos, vuestro andar, orgulloso y experimentado...¿Dónde? ¿Dónde se fue semejante rastro de gloria y victoria?

Al ver que no estabais, una ráfaga de soledad ha desolado mi corazón como un maremoto, arrastrando con ella toda mi fuerza. Temblé. Reconozco que, aunque me instruisteis en el arte del honor y la fuerza, la nobleza y el poder, temblé. Temblé, repito, porque no os hallabais para abrazarme. Para felicitarme. Para mirarme con amor, cariño, orgullo y placer. No estabais hoy aquí, a mi lado, para llamarme estúpidamente con el mayor afecto del mundo.

Y me he sentido como un traidor. Pensé por un momento, por un instante, que realmente habríais abandonado a vuestro ejército. ¿Qué castigo merecería semejante falacia? El mas alto, sin duda, pues entonces, tras serenarme, y mirar vuestro recuerdo, en mi, me di cuenta de que jamás habrá un solo instante en que no os recuerde, no os piense ni os vea a mi lado. Cuando acabe con fieros enemigos, allí estaréis. Cuando piense la manera de superar un obstáculo, vos os hallaréis al otro lado de éste, con los brazos extendidos. Cuando el frío atenace mi piel, cálida herencia vuestra, vos me arroparéis. 

¡Y no habrá lugar donde no os venere! ¡Será mi piel un mapa imperecedero de mil heridas y fustigaciones antes que dejar que vuestro recuerdo desaparezca!  ¡Y juro por dios  y por todo, por los árboles y por el acero, por el fuego y por el viento, que no habrá nada, jamás, nada, que no pueda superar, si vos seguís conmigo, dentro de mí! 

Pues si me instruisteis para aguantar la embestida del oponente, estoicamente. Si me enseñasteis a ser fuerte...

...no os decepcionaré.

No olvideis, nunca, que en mi siempre habrá un lugar para vos, el cual siempre ocupareis. Allí donde se halla la palabra héroe...y donde esperan, algún dia, estar miles de palabras.

Os añora este ridículo recluta que tuvo una crisi de fe.

E.M.S.A

martes, 27 de marzo de 2012

Tardío regreso.

Marzo del año oscuro de la humanidad.

Inmensos abrazos.

Creí que con vuestra marcha no habría mas que sacar fuerzas de flaqueza, aquellas mismas que me enseñasteis a usar en casos de extrema necesidad, tales como el amor, los sueños o la familia. Creí que con un poco de tiempo, y con aquellas enseñanzas que inoculasteis en mi, podría llegar a sobreponerme a vuestra ausencia. Creí, equivocado, que mis ojos serían una efectiva presa para mis saladas lágrimas, pues me instruisteis en la fortaleza del soldado, y en ella me nutrí, pero caí, como caigo, cada noche.

Impido al tiempo tocar ni siquiera uno de los instantes que pueblan mi mente de vos. Dentro de mí se libra las fiera batalla que nunca concebí: la batalla por ver vuestra cara, sonriendo, pero mi armadura de palabras y enseñanzas se desmorona, y por ello el olvido da un paso adelante con cada lágrima que no derramo, pues no pensar en vos me duele, pero más me duele el reconocer que vuestra marcha se alargará más de la cuenta.

No pretendo que os sintáis mal, vuestra marcha es una prueba, lo se, de amor y confianza, pues solo amándonos como lo hacíais y educándonos como solo vos lo supisteis hacer habríais marchado de nuestro lado, pues confiasteis en nosotros, en aquella estela de amor y ternura que fue nuestra unión, tan poderosa a veces, que olvidaba que en ocasiones, en alguna batalla de extrañas circunstancias, vuestra vida peligraba.

Recuerdo, recuerdo como ganasteis aquella feroz pelea con aquel enemigo de humo y cenizas, que, tratando de llegar a vuestra boca, a vuestros labios, siempre os detenía el corazón. Pero, un día, a9j través de una misiva, os hice saber que cada vez que os enfrentabais a él y perdíais, a mi se me encarecía el aire. Recuerdo, pues, como días después, estando yo al otro lado del mar, me llamasteis con el brillo de la victoria en vuestra voz. Me confesasteis que hacía días que habíais vencido a tamaño enemigo. Fue la vez que mas logré contener mis lágrimas saladas de felicidad, pues como soldado debía hacerlo, pero cuando no lo supisteis, bajo la lluvia sajona lloré como un niño feliz.

Os escribo, porque os añoro, porque es difícil resistir tantos obstáculos, tantos cambios sin vuestras directrices. Acudo en secreto a visitar vuestro monumento tanto como me es posible, pero aún con todo necesito recordar aquellas palabras. Aquellas órdenes. Guardo mi posición, con un reloj maldito en una mano y un alma encarecida con el tiempo. Guardo mi posición con mis ojos rojos, mis dientes apretados, mi corazón palpitante, nervioso y is manos apretando con fuerza un mundo arrugado.

Guardo mi posición, porque voy a esperar vuestra voz, de vuestros labios, pues es duro resistir mil batallas sin el apoyo de un comandante...
...pero más duro es el pasar día tras día, noche tras noche, sin oír la voz del padre que tanto enseñó a sus retoños.

Se despide de vos este inclemente recluta que no cesa en su intento de mantener vuestro orgullo, no en el mismo escalón, si no mucho más alto, pues todas aquellas promesas, todos aquellos sueños, todas aquellas aspiraciones que os contaba, todas, serán cumplidas.
Desde la primera...
...a la última.

E.M.S.A

No os olvido, aunque sea tardío vuestro regreso.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Siempre.

13 de Marzo del año negro de la humanidad.

Inmensos abrazos.

¿Dónde fue aquel enorme caballero de gráciles brazos llenos de amor? ¿Dónde se halla vuestra caricia inmensurable que me abastece de amor y alegría, de amistad y ternura? ¿Dónde, caballero de la brillante sonrisa, dónde estáis?

Mientras que esta noche oscura me mira, y se que con ella vos también, mil escalofríos me atormentan, mis pulsaciones se multiplican, mi valor, antaño fuerte y duro como vos, se desvanece y me convierto en lo que tiempo atrás fui, un joven recluta. La única diferencia con aquellos tiempos de andanzas es que ya no se halla aquí el héroe que me defendía de dragones y me instruía en el arte del honor, el amor y la familia.

Quiero deciros, hoy que partisteis, que os añoro ya antes de haberos marchado, y que tanto yo como aquel grupo de malandrines que son mis hermanos, junto con todo nuestro regimiento os echa en falta mas de lo que os podáis imaginar. Sobretodo perdura en nosotros vuestro ánimo, destacable allá donde se pueda en alguien de vuestro cansancio, vuestra edad y vuestra fuerza.

No alcanzan palabras a mi garganta, pues me rehuyen, pasto del fervor esquivo que os conmensuraba. Es silencio mi nueva voz, triste y apagada sin vuestra fuerza, vuestro humor, y vuestras batallas. Pero no es solo mi lengua la que se traba con vuestra ausencia, insignificante. Toda nuestra compañía llora vuestra pequeña desventura que os aparta un tiempo de nosotros. Han venido de lejanos lugares. Han llegado presentes del otro lado del mar. ¿Realmente piensa el mundo que es permanente vuestro vacío?

Yo he buscado en vuestro interior, tan ajeno a todos excepto para aquellos que os amaban como a algo mas que un héroe, un general, un guerrero o un padre. Sólo aquellos que comparten la misma sangre que aún circula por vuestras venas entienden que aquel enorme e incontable amor que profesabais a todos y cada uno de los miembros de nuestro ejército es imposible de eliminar. Tamaño sentimiento es imborrable, indestructible e inolvidable. Por eso se llama amor de padre.

Lo olvidaba. Os escribo para deciros que no os preocupéis. Aquí todo va a ir bien pues dejaste en este lado del charco tres increíbles generales con la convicción del amor, la entereza de la nobleza y la pasión del valor del león. Tanto mi hermano como mi hermana lucharán por mantener vuestro nombre en las mas altas esferas de este lugar, y yo, por mi parte, escribiré cada palabra que recuerde vuestra, siendo la família la mas ocurrente de todas ellas.

Os mantendre informado en todo momento de los éxitos de vuestra capitana, que serán muchos pues es capaz de igualaros en testarudez y convicción, de los logros de ese increíble general que habéis formado y que os acompañaba cada día en mil batallas, ya que heredó de vos un espectacular potencial, una fuerza inmensurable y un honor que hoy en día escasea.

Yo, por mi parte, el mas débil de vuestros soldados, voy a limitarme a la mas ardua tarea que ningún militar pueda jamás cumplir. Voy a tratar de llegar al mismo nivel que mi general, para que se sienta orgulloso de éste pobre desdichado, pues si algo alabasteis en mi, fue, según vuestra bondad, mi perseverancia, mi orgullo y ganas de superación, y por ello voy a conseguir que sea grande vuestro orgullo hacia mi.

Se despide ya este caballero entre las trincheras. Queda mucho por hacer, pues eráis un general ejemplar que se encargaba de todo, pero no os preocupéis, como ya os dije, habéis formado la élite, y ella se hará cargo de la reina, la cual os echa de menos, os llama y os reconoce en todos sus pensamientos, pues siempre supo que eráis el mas grande paladín jamás nacido.

Un fuerte abrazo, jefe, nunca te olvidaremos.

Vicente Magraner Ripoll, por nombre de:
Amanda Magraner Ripoll
Santi Magraner Ripoll
Mª France  Ripoll Barba

Nunca es tarde para aquello que nunca muere, por ello nos veremos pronto, pues vuestro recuerdo es eterno

lunes, 12 de marzo de 2012

Que no muere nunca vuestro recuerdo

29 de Diciembre del año en que mas os he amado.

Latido por saludo os entrego:

Reza hoy mi alma mil lamentos desamparados que no acallan bajo las voces de la soledad. Reza mil agonías que no pueden mas que compartir penas con el rocío del amanecer. Reza por, con perdón de mi amada luna, por ver el mas frío y cálido brillo.
Os añoro tanto que despierto cada día y al sol canto, pues por gritar la garganta tengo herida. Beso cada llovizna que me regala vuestra última vista, y mientras mi corazón resista, buscaré en mi alma el último recuerdo que tuve, de vuestra presencia bendita.
Callo. Callo y callo y muero y caigo en llanto. No lucho, me desahucio contra la energía del ducho en batallas de amor, y mientas que no escucho creo oír en mis oídos vuestro cantar, y lloro, y tiemblo, y quedo mudo.
No partiréis de mi mano de nuevo si os hallo en mi camino pues os amarraré rápido y enamorado conmigo. ¿Dónde os halláis belleza eterna de tez perfecta que me invade los sueños de noches selectas dónde la luna se sienta y de celos cae muerta? Allí donde encontréis vuestros huesos, allí veréis los míos, pues no cesaré de buscaros.
¿Qué podría importar que no sintiese vuestra ausencia si con vuestra persona mi alma era fiesta y mi boca una sonrisa que no una mueca? ¿Una carencia? ¿Una vehemencia? ¿Qué podría importar nada ahora si os halláis lejos y por mucho que hallo, es en vos dónde fallo?

Soy, fui y seré el caballero de amor que nunca os ve, y luchar es solo un juramento de fe que os entrego, pues aunque pasen mil años, os amaré.

Pues no muere nunca aquello que ni el tiempo puede romper.

E.M.S.A.

lunes, 2 de enero de 2012

A vos, que no estáis...infancia

1838, noviembre...

A mi mismo...

¿Dónde os hayáis, guerrero imperecedero? No me lo digáis, sucumbisteis a la desesperación, al esfuerzo de una vida dolorosa, a no encontrar el amor por el que tanto debéis luchar. ¿O tal vez no halláis razón por la que seguir levantando la espada? No bromeéis sobre ello, caballero andante, vuestras piernas deben demostrar tiempo, vuestros brazos, heridas, y vuestro corazón debe observarse armado y acorazado, imposible de alcanzar. Así, tan pequeño, tan inocente, tan lejano debéis seguir.

Cierro mi alma para que no escapéis en vuestra totalidad. Sois joven, sois niño, sois un mocoso sin entendimiento, pero...¡cuán poderoso eráis! No había astro que pudiese erguirse sobre vos demasiado tiempo, ni engendro marino que lograse ahogaros, de echo, recuerdo mas de una vez vuestra figura cabalgando toda criatura acuática existente.

¿Cómo pensar, que mi futuro pasaría por vos? ¿Por vuestros ojos grandes e inocente? ¿Cómo lograría mi desgastado corazón, mi apesadumbrada alma, mi inquebrantable dignidad o mi débil temperamento que para lograr ser adulto, debería recordar cómo fui en mi infancia?

Hoy, repleto de lágrimas, ensanchado de orgullo, con vil y destilado licor en mis venas me doy cuenta de que os he perdido demasiado de vista en algunas cosas, pero...¡cuan fuerte es vuestro recuerdo que no logra desaparecer de mi esencia! No miento, no vendo mi alma a ningún postor, por abundante que sea su oferta, ni siquiera me uno al lado oscuro en esta sociedad donde la lealtad es tan efímera como el pétalo de una rosa. Os agradezco aquellos presentes de los que me hicisteis partícipe, tales como vuestra fuerza, o vuestra inocencia...pero sobre todo...

Sobretodo os agradezco el don de poder ver el color del alma de una persona en sus ojos...no me veo capaz de imaginar mayor don que éste que me confiasteis, pues con él...con él he librado mil batallas con las personas idóneas.

El soldado de oscura sombra

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hoy

7-9-17_ _

Lejana señora:

No puedo mas que pensar en el día, en el día en que mi alma por fin, se desvanezca, o encuentre en vos una nueva huésped de su tristeza imperecedera. No hago mas que buscar, andar bajo el fuego acusador de la chimenea donde tanto os amé, o escocer mis heridas con el aroma de vuestro cabello en el sillón en el que reposabais sobre mis piernas, nunca cansadas bajo vuestro peso.

Apuro esta botella de cristal, húmeda por el alcohol, húmeda por mis lágrimas...húmeda por el frío que provoca vuestra ausencia en mi alma. Su gusto me es lejano, al igual que el vuestro. ¿Qué precio me impone el destino para comprar vuestra presencia en mi vida? ¡Lo pagaré con creces! Mi vida se basará en los intereses que creáis oportunos, y mis esfuerzos serán enteramente vuestros pero no me quitéis su piel.

Es el sol otro damnificado de vuestra partida, pues brilla con menos ardor desde vuestro vacío. Os busca, y enfoca en los lugares mas propios. Os busca en el amor, os busca en la belleza, os busca en la ternura y en la inocencia...pero nos halla en ningún lado.

Hoy mi alma quiere volar de mi carcasa vacía de sentimientos, y con los estragos de sus fuerzas, buscaros por el ancho mundo que me aprisiona a esta vida mortal. Pretende buscaros para hallar en vos fuerza y nobleza, hallar en vos la mas pura esencia de la vida. ¿Qué Dios se atrevería a enfrentarse, si no más, al alma de un enamorado?

Así pues, taciturno, delgado de amor, impaciente y cruel, señalo al cielo oscuro. Juro sobre todas mis lágrimas que antes se apagarán todas las estrellas que vuestro recuerdo desaparecerá de mi, y éste me contesta haciendo brillar todas los astros colgantes. Hasta él sabe que no hay nada que arda más que la fiereza de aquel que, por haberlo perdido, ya no tiene nada que pueda desperdiciar.

Mas nunca os encontraré...porque sigo vivo día tras día. Es vuestra ausencia fruto de una dama negra y poderosa, y sin embargo no pretendo mas que combatirla... Suplico ante tu lápida que sea la misma tu enfermedad que la que ocasione mi muerte, para así poder yacer pronto a vuestra vera.

Siempre vuestro mortal escudero:

E.M.S.A

lunes, 29 de agosto de 2011

28 de Agosto.

Divina señora:

¿Quién diría que sería el dolor mi intérprete, y al mismo tiempo, el péndulo que mueve mi pluma en esta  noche tan solitaria? Así es como siento mi mano, como una vil traidora que me ignora, aún cuando le pido encarecidamente que olvide tus rasgos, tus mil maneras de mira a este pobre insensato, o simplemente, el haz de luz que os rodeaba con un fulgor solo comparable a la aurora boreal.

Necesito deciros, creo, que aunque os arranque de mis adentros, al igual que al cortar un árbol centenario, con su fuerza, queda la raíz; vuestro amor en mi será una semilla imposible de matar. Maldigo así este corazón tan débil sin vos y que ahora trata de ser fuerte de una manera tan cobarde. Os preguntaréis, supongo, el porqué de esta decisión mía. La achaco a una tristeza tamaña que me arranca las sonrisas que con tanta facilidad creabais.

Recordar vuestros gestos, vuestras maneras, es comparable al suicidio mental del reo que, tras años de tortura, recuerda a su verdugo, solo que con vos yo me muerto verdaderamente.  Creo reconocer en mi mente vuestra mirada, aquella que me brindasteis, acompañada de una suculenta ración de sonrisa, luz y brillantez. ¿Dónde podré encontrar ahora mi estrella fugaz? Solo el viento conoce las miles de preguntas sin respuesta que he formulado en tan solo un día, mas como buen compañero, él barrerá todos los restos que pueda tener de vos en mi vida.

Así os concedo vuestro último deseo, y tras limpiarme la última gota de sal en mi cara, os digo adiós, no sin vacilar, no sin dudar, mas con toda la fuerza que puede sacar este empobrecido corazón.

       Anteriormente vuestro, y de vuestros besos:

E.M.S.A.   El Monstruo del Sentimiento Arrebatado.

sábado, 14 de mayo de 2011

Carta al pasado


6 de Junio, _ _ _ _

Rosas, y espinas.

Hoy cayó otro trozo de mi alma al infierno. Un poco mas de tu ausencia ha carcomido sus raíces y sigue, a por otro mas.
Que bello debió ser aquello que sentí, pues este dolor que hoy siento es mas poderoso que la mas alta tortura del averno. Mis músculos aún guardan la figura de tu cuerpo al dormir entre mis brazos, y hasta ellos lloran al abrazar el aire, triste por ocupar tu lugar.
Cada vez que respiro no invade aire mis pulmones, sino la mas triste soledad, que me recuerda tu marcha al olvido. Y él viene cada noche a calmar un poco mas de mi sufrimiento, mas el recuerdo lo echa, cada día mas débil, y me echa en cara mi propia debilidad.
Vuelve, grita mi corazón, mirando al pasado, aterrado por su fragilidad diurna. La noche era tu lugar. Tu eras las estrellas que me iluminaban.
Sonoro es el llanto de mis orejas, al negarse a escuchar el silencio de tu voz, y me piden entre grito y grito, que vuelvas a ocupar mis pensamientos, que recuerde tu voz.
Pero no quiero volver a la isla de las sirenas de la mas bella cantinela, y hago oídos sordos al ayer.

Volví a soñar contigo, eso es todo.
Siempre tuyo, siempre mío, siempre nuestro.

E.M.S.A 
El monstruo del sentimiento arrebatado




Primera vez que me paso tras dos semanas eternas, que aún no han terminado....El miércoles examen de Nietzsche importantísimo...asi que os doy las gracias por pasaros y leerme sabiendo que tardaré un tiempo en corresponder vuestras atenciones y comentarios.
Muchas gracias, ver vuestros comentarios me alegra