domingo, 30 de noviembre de 2014

Campanilla (II)



Hay una luna oscura que me recuerda
que el olvido no es algo que pueda evitar;
no he olvidado la manera en que tu boca besa,
no he olvidado tu única manera de mirar.

No hay nada de tu piel que pueda olvidar,
eres campanilla, la más bella hada del bosque,
eres, eres poesía, rimas, estrofas...eres punto sin final,
soy un peter pan que añora volar, contigo, toda la noche.

Soy charco de un olvido que murió al mirarte,
pues soy agua de lluvia, y tú eres luz de girasol,
que cuando yo voy, tú vienes, pero llegas tarde,
que quizás vuelva a verte, pero quizás ya no sea el que soy.

Hay una estrella que ya no me habla,
y mi pluma escasea en tinta que desperdiciar en tu recuerdo,
olvido dicen...imborrables son los recuerdos de lo que no calla,
olvido dicen...que triste y solitario es verte, aunque estés lejos.

Que si no callo, no me escuches, ¡Cállame!
Que hablo por no escuchar mis voces, ¡Las tuyas!
Pues hay una luna oscura, que me escribe, salvaje,
y hay una estrella que calla, por si, de improviso, escuchas.

1 comentario:

Paula Costa dijo...

Wow!!! Sin palabras...