miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mi primera novela

Hoy, 28 de septiembre de 2011, después de 2 años y unos pocos días, he terminado el que espero sea mi primer trabajo literario. La crispación  y un desagradable sentimiento de desahucio me invade la mente. No me siento en absoluto como creí que me sentiría.
En primer lugar, siento que no he hecho lo suficiente. No en cuanto a extensión. En sucio (pues ahora queda que gente de confianza lo lea y juzgue) ya que me abarca 162 folios A4 tamaño 10, lo cual, para mi nivel, me parece aceptable. Me refiero a que lo leo, y digo... ¿gustará? ¿la lectura será fluida? 
En segundo lugar, siento que el final, aunque es bueno, me limita mucho. No me entendáis mal, es el final que quería desde hace un año, pero me impide escribir sobre cosas que me gustaban mucho. Me imagino que esto es como todo. A lo echo, pecho.
En fin...
Que estoy feliz en realidad. Al final creo que el título será simple y directo. Ahora queda registrarlo, diseñar la portada, llevarlo a un par de editoriales, y si no...por propia iniciativa.
Hoy terminé, orgulloso:
VERSIA
-El Viaje-

sábado, 24 de septiembre de 2011

Quien quiera que sea el último romántico...

-¿Sabes? Podría prometerte mil mentiras, mil historias, ofrecerte cientos de cosas imposibles, abusar de las metáforas, o decirte que soy un mago capaz de darte todo aquello que pidieses, pero no puedo.
-No pasa nada-Dijo ella, abrazándole bajo el techo de aquella caseta. Fuera, nevaba.
-Sin embargo...-Continuó él.
-¿Si?
-Hoy puedo prometerte el mundo entero, todo, para ti.
-Ella le miró a los ojos, y sin hacerle caso, siguió apretando su cara contra su pecho.
-Hablo en serio.
-Déjalo, de veras. No rompas la lealtad de tus propias palabras.
-No lo hago-Y con cuidado sacó un sobre en el que se leía "Un mundo".
Ella lo cogió y se separó unos centímetros de él.
-No puedes darme el mundo-Dijo justo antes de abrir el sobre. Al hacerlo encontró en su interior una foto de ella, sonriendo, con un mechón de pelo negro en su frente.
-No entiendo...-Repuso, confundida.
-Eres todo para mi. Si respiro, es para tener unos segundos mas a tu lado. Si duermo, es para acelerar el tiempo para verte. Si ando, es para recorrer cualquier lugar, con tal de acercarme a ti. Si simplemente me niego a rendirme, es para que entiendas que por tu parpadeo lucharía mil guerras. Tú, y solo tú eres mi mundo. Y si tu eres mi mundo, mi planeta, mi tierra, mis valles, mis ríos y mis montañas, puedo darte a quién quiera-Y al terminar abrazó a la llorosa chica por detrás, acomodando su barbilla en su hombro. Ella observó la foto, tiñéndola de lágrimas y sal.
-No obstante-Dijo al cogerla de los hombres y darle la vuelta-Mil poetas podrían escribir sobre ti, o decenas de pintores podrían pintarte, y hasta incluso cientos de escultores podrían imitar tus formas. Aun así, tendrías razón, no puedo darte mi mundo. Como tú solo hay una, y por ello nunca podré encontrar nadie así.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Fragmento avanzado de Versia.

Perdón a todos por mi ausencia. Me tomé unos días para pensar y relajarme, y sobre todo, terminar mi novela. Ya me queda mas bien poco, de hecho, me quedan muchas páginas por escribir, pero el trecho que les queda a mis personajes lo tengo total y escrupulosamente descrito en mi mente.
Pero hoy hago mas que traeros un pedacito de mi tesoro. Hoy le doy las gracias a dos personajes, dos personas que me han dado la esperanza y me han ayudado en seguir escribiendo, y eso sin saberlo:
-Julio Diaz Escamilla: A ti te debo que, en mis momentos de duda, de bajón literario, me dieses un objetivo, una meta,empujándome a escribir, teniendo siempre una palabra amable en tus comentarios, mandándome mil ayudas por correo, orientándome.Te doy mil y un gracias. Si queréis pasaros por su blog es: http://juliodiaz-escamilla.blogspot.com
-Ginés Vera: A ti, amigo, te debo el enorme esfuerzo que hiciste en mandarme la guía que mantendré conmigo siempre, hasta que logre ser, si Dios quiere, un escritor. Me has mostrado el camino a seguir,me has dado ánimos y palabras de apoyo. Siempre te lo agradeceré. Su blog es: http://ginesvera.blogspot.com

Tras los agradecimientos os dejo el fragmento de Versia, mi novela, que he escogido, escrito ayer a las seis de la mañana, entre algunas lágrimas de tristeza (en serio, hasta yo me sorprendí). Recordad que hay mas fragmentos y hasta los dos primeros capítulos en el menú del lateral.



<< ¿Qué es lo que ocurre? ¿Por qué no puedo moverme más? Siento...siento que mis energías me abandonan...no siento mi brazo derecho. Recuerdo... ¿Es esa Suerte? Suerte no puedo...no puedo siquiera mover mi boca. Recuerdo...cómo las mujeres me dispararon...cómo salté, pero eran demasiadas. ¿Es este el final que me aguarda? ¡Yo no he terminado mi misión!
¡Nuís! Llévate a Suerte de mi lado. No puede verme así...oh dios... ¿Tan jodidamente fuertes eran esas flechas? Ni siquiera creo que vuelva a tener pelo ahí. Joder Nuís, no me toques las heridas y llévate a Suerte. Creo...creo que empiezo a notar que me voy. Creo que...
No. No puede ser. ¡No! ¿Qué hace aquí Landariel? >>

-Apartaros-Dijo Landariel al tiempo que apuntaba al hombre lobo con su mano.
-Princesa, éste indeseable no ha provocado ningún daño-Decía Nuís al tiempo que levantaba sus brazos delante de Glornik. Suerte se mantuvo de espaldas a la princesa, ocultando sus lágrimas.
-Nuís, es el enemigo. En pocos días tendremos que acabar con varios de ellos, ¡con cientos! No quiero tener esa alimaña viva aquí. Muévete o no respondo de mis actos.
-Nuís observó como la princesa cogía su bolso mágico, y sacaba de él su bastón. Llave. Él por su parte se levantó sobre la rama en la que estaba y mantuvo sus brazos en cruz.
-No puedo dejaros hacerlo, lo siento. Miralar es el padre de todos los habitantes de Ephilium, no puedo permitir que una vida...inocente se arrebate en su interior.
-Esa monstruosidad va a morir, lo quieras o no-Sentenció Landariel, al tiempo que apuntaba al mago, con una sombría mirada.
Pero de repente Suerte, con el vestido blanco hecho trizas, ensangrentado, con el pelo alborotado y unos extraños e incomprensibles rastros de lágrimas en sus ojos se interpuso entre la princesa y el mago, con los brazos extendidos, y con esos maravillosos ojos dorados, que ahora se veían húmedos y más vivos que nunca.
-¡Suerte!-Gritó confusa Landariel.
-¡Landariel! ¡Detente ahora mismo! Con su muerto no conseguirás nada-La voz de la mujer rubia era forzada, temeros e impotente.
-¡Ellos mataron a mis seres queridos, a mi pueblo! ¡Arrasaron mi reino, mi ciudad! ¿No es ese suficiente motivo para arrebatarle la vida a uno de ellos?
-¿Y con ello conseguirás que vuelvan todos ellos? Si hubiese querido éste ser nos hubiese matado a todos mientras dormíamos, y no lo ha hecho, porque sabe que no es justo matar a alguien cuando no tiene oportunidad de defenderse. Devuélvele el gesto.
-Landariel miró a los ojos a Suerte. No podía creerlo. No podía ser cierto. Contempló sus grandes ojos fijos, y apretó a Llave tanto como pudo. Inesperadamente, sin hacer ni un solo movimiento, evitando que Nuís pudiese reaccionar, los lanzó a ambos al suelo de Miralar, y mediante las raíces de Miralar muertas, les ató al suelo. Su energía era ahora más potente que la de Nuís, y le mantendría preso el tiempo suficiente.
Con Llave en su mano, Landariel e acercó poco a poco a Glornik, viéndolo por primera vez en su forma lobuna, repugnándole, sin saber quién era. Se dio cuenta de que la sangre de su hocico se mezclaba con lágrimas que salían de sus ojos. ¿Miedo? No.
Los lobos no temen a nada.

<< Eres...eres preciosa. Nunca he creído en el amor de los humanos, pero supe al escapar de Crisoloro que serías una estaca en mi corazón. Eres y has sido una roca difícil de roer...pero creo que con cada día que pasaba contigo apreciaba más mi alma y la tuya...me di cuenta de que contigo...ya no era una simple máquina. Que tú me aceptabas con todo, frente a todo pese a todo...y ahora voy a morir, delante de ti, mostrándote mi secreto mejor guardado...
¿Por qué guardas a Llave? Acaba ya con esto, por favor. Es tan tremendo este dolor, el dolor de mis heridas, el dolor de las lágrimas de Suerte, el dolor de los gritos de Nuís...el dolor...de tus ojos...acusadores...
Veo tu mano encima de mí...ha llego la hora...
Siempre te recordaré...Landariel...>>

-Nuís observó como en la mano de Landariel aparecían cientos y cientos de puntos azules. Él no le había enseñado ese hechizo. La princesa había estado entrenando con Llave y Luz, y conocía poderes ya casi mayores que los suyos. Que Sonit amparase a Glornik.

-¿Sabes? Detesto a tu raza...odio cada uno de vuestros miembros, y juro que acabaré con todo aquel que quiera hacer daño a mi gente. Juro que acabaré con vuestra amenaza, y juro, que mi odio por vosotros nunca cesará. Y juro que, si te vuelvo a ver, alguna vez...te arrancaré el corazón.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Recuerdos de un héroe.

Te volviste hacia mi. Éramos dos personas tan dispares que nunca entendía porqué me pasaba las tardes a tu lado. Fumabas, claro, fumabas mucho. ¿Quién de tu época no lo hacía? Pero curiosamente, tu humo era el único que no me molestaba.
Lanzaste los dados. Un seis, volver a tirar. El parchís era nuestra manera de pasar las tardes, y las pasábamos casi a diario. ¿Nunca ta cansaste de mi presencia?
Reías y tosías por igual...y yo no me daba cuenta de tu debilidad. Eras mayor, pero tan fuerte como un roble. Me contaban que eras voluntario forestal, y me sentía el nieto mas orgulloso de todo el mundo. Te veía ahí, con tus años, con tus mil primaveras, vestido de bombero, apagando mil fuegos, y tu tripa, preciada almohada en cientos de noches, ondeando, y te lo decía, y te reías, y éramos felices entre sonrisas y dados.
Me maravillaba entonces de lo simple de tu existencia, todo el día sentado, o fuera de tu casa, respirando el aire que te habías ganado a pulso. Me di cuenta...con tan solo ocho años que lo que siempre habías añorado, lo que siempre habías querido...era la libertad.
Me contaron, no hace mucho, que de joven te ofrecieron horas extras pagadas extraordinariamente bien. La respuesta que me dijeron que diste me dejó cautivado, y tuve que reprimir un impulso por no llorar...
-No pienso privarme de ni un sólo instante con mi família.
Ya sabes, todo recuerdo acerca de ti me deja confuso, triste y demasiado débil. Me vuelvo aquel niño de ocho años que iba a tu casa cuando se enfadaba con su madre, y lloraba en tu tripa, hasta que me dormía y me dejabas en el sofá, durmiendo, y me despertaba arropado por una manta.
...

Fue hace tres años. Yo volvía de un viaje con la clase, ya listos para relajarnos de un agotador curso. Yo, creo, era feliz. Te visitaba con afluencia, y trataba de contagiarte mis sonrisas. Cuánto deseo ahora poder, simplemente, tener un momento de sonrisas silenciosas contigo...
Al ver a mi família esperándome, como siempre una ola de felicidad me embriagó. Los abracé, pero algo iba mal. Algo me repetía por dentro, algo no está en su sitio. Fuimos hasta casa. Yo me ocultaba que algo iba mal a mIs adentros. Contaba mi viaje con la estúpida ignorancia infringida por un adolescente.
Y llegamos a casa.
Me sentaron en el sofá de casa. Mi madre tenía un brillo preocupante que resplandecía tras las luces del salón. Yo nunca había visto ese brillo húmedo en sus ojos. 
Podía describir ese brillo turbio con miles de palabras, con cientos de adjetivos...sólo diré que era un brillo cruel en la cara de mi madre.
Mi padre me miró, y empezó a hablar, pero mi madre le calló. Después comprendí que quería ser ella quién me diese la terrible noticia:
-Tu abuelo estaba muy mal...y faltó hace dos días.
Entonces recordé cuan amargo fue ese segundo, antes de que mi padre, alerta ante mi carácter, se lanzase encima de mi. Me cogió como nunca en mi vida me había cogido, ¿sabes? Y me paralizó los huesos, los músculos. Me inmovilizó, pero yo me removí todo lo que pude, hasta que vio que mi rabia y mi ardor eran indomables, y salí de casa, sin siquiera coger las llaves. Salté la vaya y corrí. Corrí. Corrí hasta que las lágrimas de mi cara me encharcaban los ojos de una manera casi imposible.
Me senté, lejos de casa. Muy lejos.
El tiempo pasaba demasiado rápido, y lloré amargamente durante minutos, horas...no sabría decir.
Y recordé que me había hecho demasiadas ilusiones. Tú pasabas mas tiempo en los hospitales que en casa, pero yo creía, en un fiero intento por maquillar tu debilidad, que lo hacías por tener a toda la família a tu alrededor.
Me di cuenta de que quería verte, necesitaba sentir tus fuertes brazos a mi alrededor. Me sentí un mocos y golpée todo cuánto había a mi alrededor. Grité todo lo que pude y me tumbé en el suelo, mirando el firmamento. Pensé en ti...y tomé varias resoluciones.
Ahora, y aprovechando, te diré cuál fue mi mayor resolución, y con ello, te explico porqué nunca fui a tu entierro.
No fui, y me reafirmo en mi elección, porque para mi no habías muerto. Alguien como tú nunca puede morir, y para mi eras una parte mas de mi vida, tales como la mañana., la tarde, la noche...tu eras mi abuelo. Por ello no podía siquiera imaginar, ni pensar tan solo, que podrías marcharte. Por ello te visito todo y cuanto puedo, y te traigo mis mas sinceros y estúpidos momentos al pensar en ti, porque te mereces revivir cada instante en mi memoria y en la de todos los que te rodean.

Se dice que para ser leyenda, se debe nacer con estrella.
Yo digo, que para ser una estrella, antes se debe de haber sido una leyenda, y tú iluminas todo mi firmamento.