viernes, 17 de junio de 2011

Tu marcha duele

Mil caminos cada segundo para verte
y en todos ellos te auguro mil imitaciones en mi palpitar
pues eres en mi piel un eccema permanente
que me duele de la misma forma que un ungüento medicinal

Eres veneno y antídoto
de todos los males que arrastran a un hombre cuerdo
tu amor, un sentimiento recíproco
me parece distante cada vez que lo sueño

Cada instante de tus silencios son grandes árboles
aterradores, puntiagudos y oscuros
que me tapan la luz de tus ojos marrones
y me sumen en la oscuridad, de los mas impuros.

7 comentarios:

Alice dijo...

woowww muy lindo.

gines vera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
gines vera dijo...

Alabo en la poesía muchas cosas pero en especial la apuesta valiente por las metáforas nuevas. Y en este caso, darte la enhorabuena por el poema y por eso que me llevo (con tu permiso) de este poema, esos silencios como árboles aterradores.
Gracias.
(perdona que suprimiera el comentario, colé una falta de ortografía y me arrepentí) Un saludo

Miguel Vivas dijo...

Ya se sabe de la huidas... Un saludo!

Puta anestesia. dijo...

Me gusta.

Paredes dijo...

"...Mil caminhos só para te ver"

gosto disso,amigo Vicent,
um abraço

Julio Díaz-Escamilla dijo...

El lector se queda en medio de esos grandes árboles puntiagudos y oscuros; y con los ojos tapados cruza los dedos para que regrese la destinataria de estos versos.
Felicitaciones.