lunes, 12 de mayo de 2014

Cómo superar una depresión.

Primer paso.

Pues esta es una entrada de aquellas que siempre tengo en mente. Aquellos que me conocen saben de mi cosas muy simples, como que estoy siempre con música puesta, ya sea en casa, en la calle, en el coche. Siempre que estoy solo tengo algo que me calla el silencio, y no es por casualidad. Es por miedo.

Admito que he usado un poco el estilo sensacionalista de esta entrada. No voy a curar (A mi parecer) a nadie, ni siquiera yo sé la cura para algo como ello, pero al menos, me gustaría, hoy, martes y trece, una fecha que me causa cierto escalofrío, de mi experiencia.

Para ello he tomado algunas fotos un tanto especiales.  Ésta, la primera, es cómo casi todo el mundo me veía hace dos años y unos pocos meses. La ausencia de camisa, la barba, la mirada perdida que he intentado plasmar tiene todo una explicación: Por mucho que tratase de "sonreír", afeitarme, vestirme o simplemente disimular, algo había en mi que hacía que las personas a mi alrededor entendiesen mi estado, hasta que me recluí en mi hogar casi un año sin querer salir apenas.

En ese estado aprendí mucho. Aprendí que aquello que dicen que puedes soñar lo mismo una y otra vez, es cierto, pero no por ello triste.

En ese tiempo, una persona muy afín a me dijo una frase que para mi, representa la primera etapa:

-¿Algún día lo superaremos?-Dije.
-No, nunca, ésto no se supera; pero aprenderemos a vivir con ello.

Y aquellas palabras dejaron en mi huella.
Era cierto, aunque no se refería a mi estado en concreto, era extrapolable. ¡No podía vivir así siempre! De hecho mis mejores amigos fueron testigos como en meses no les vi.

Segundo paso.

En unos meses me di cuenta de que no iba a haber prueba alguna. A mi me enseñaron que todo lo que me proponga, se puede hacer. Pero me encontraba en una situación en la que varias cosas de las que yo no tenía estaban acumulandoseme poco a poco en mi espalda.

Decidí entonces, poco a poco, empezar a cambiar. Recuerdo aquella época como el tiempo en que hice decenas de escapadas nocturnas en silencio, ya fuese para correr, escribir, cualquier cosa. Solo necesitaba estar solo, Era como vivir de nuevo, pero en lugar de a la luz del día y junto a una multitud, en soledad y bajo un silencio que me dejase pensar.

Y descubrí que me sentía mejor. Me miraba al espejo cada mañana y me veía mal, con la mirada apagada, y recuerdo que cuando me preguntaban ¿Qué quieres? Simplemente era capaz de rezongar. Perdí mucho peso, para después ganar mucho más del que debería. Estaba peor que nunca, pero también sabía la manera de poder frenar la caída.

En este periodo recuerdo una frase que me llegó mucho en su tiempo, y que la vinculo a la segunda parte:

"Eres la persona más persistente que conozco"

Quizás no era el problema la fuerza con la que me estaba enfrentando a todo aquello. Quizás no necesitaba sonreír, o dejar de llorar, o reír. Quizás solo necesitaba volver a querer sonreír, desear que mis lágrimas fuesen por algo, o simplemente, querer una risa sincera en mi.

Y me di cuenta de que las mejores formas para ello, eran cosas simples:

-Estreché la relación con mi madre. De hecho, aún recuerdo muchas de las veces en las que la veo sonreír y me da un motivo más para aprender a vivir con ello.
-Vislumbré una nueva perspectiva de relación con mi hermano: Me di cuenta de que mi hermano estaba a la par que yo, pero que él, en verdad, era más fuerte que yo. Debía aprender a tener su entereza, y por ello, a sus ojos, empecé a motivarme a mi mismo para agradarle, para ser un orgullo, y ello me dio ganas de crecer.
-Volví a ver a mis amigos: Curiosamente, me sorprendió como ver a mis amigos, ver como eran capaces de cuidar de mi de maneras imperceptibles me sirvió como un pequeño ungüento.

Pero algo seguía fallando. No podía quedarme en silencio. Cuando lo hacía, volvía a caer, a las voces, a los lloros. No podía superarlo por mucho que luchase.

Tercer paso.

Y entendí, entonces, que aquel no era yo. Era cierto. En poco tiempo habían pasado mil cosas, y no me sentía con fuerzas de luchar...pero...¿Y si no debía luchar? ¿De qué serviría?
Y me vi al espejo, y me di cuenta de una cosa.
Llevaba un pelo que hacia años no llevaba.
Llevaba una barba recortada.
Y me di cuenta de que, aunque falsamente, sonreía más de lo que debería permitir.
Y lo entendí. Entendí que lo que necesitaba para poder, no vencer el hecho de tomar calmantes todas las mañanas, si no para poder vivir con ello, era calor, era vida, era música y era poesía. Necesitaba, en resumen y en simple respuesta: Una motivación.

Hace poco menos de un año, recuerdo estar en la biblioteca. Estaba exhausto, llorando a escondidas, solo, con exámenes imposibles de estudiar para mi, y destrozado. Iba a dejar la carrera.
Y le envié un mensaje a una persona que es a día de hoy uno de mis pilares:
-No puedo más. No puedo más. No tengo motivación. Me rindo-Recuerdo las palabras porque me dolieron.
-¿Tú? Si tú eres ejemplo de motivación.

Quizás no fue su intención. Quizás no se dio cuenta de lo que me acababa de decir. Quizás, era eun mero intento de mejorar mi estado pero...
...funcionó.

Y entonces, y sin duda, me di cuenta de algo. Era capaz de volver a luchar. Era capaz de volver a mirar a gente a los ojos y que no viesen la pena en mi rostro. Entendí que una actitud triste, chulesca, animana o fría pueden ocultar, pero no engañar. Y en mi caso, no debía mostrarme feliz, debía mostrarme como me sentía, y para ello debía sentirme bien conmigo, debía pensar que estaba haciendo algo para salir del fondo.

Cuarto paso

Y la verdad es que a día de hoy, caigo. Pero me levanto. Las veces que me quedo en silencio escuchando música son incontables, pero ya no pongo la mirada perdida como en la foto arriba señalada. Ya no escucho música que me destroce. Ya no rehuyo mis demonios con música, ni risas baratas ni sonrisas de latón. Decir que estaba bien para los demás era un mecanismo útil, pero conmigo mismo era una estupidez. Y cuando por fin entendí que motivación tras motiviación, estaba, no volviendo a ser lo que una vez fui, si no algo mejor, algo que podía soportar penurias que antes me hubiesen destrozado.

Por ello me volví más cálido. Por ello regalo abrazos y besos, por ello allí dónde veo, reparto, porque he tenido la mala fortuna de haber visto y ver gente en mi situación, y no pude soportarlo. Entendí a su vez su importencia al verme llorar todos los días. Entendí, que cuando caí, no dejé que me levantasen, porque no supe ver desde donde me intentaban izar.

Y por ello, en mi casa, siempre hay un abrazo a todo aquel que lo necesite. 

Quinto paso.
Y este soy yo ahora. No he superado ninguna de las cosas que me ocurrieron en un clímax fatal hace dos años, ni las traiciones, ni las ausencias, ni las decepciones ni los golpes. No lo he superado y no lo haré, es algo con lo que voy a tener que aprender a vivir. 

Pero no por ello voy a basar mi vida en ello. He llenado mi vida de otras cosas que me han permitido seguir adelante, no mejorar, no ser más fuerte ni más débil, solamente de cosas que me motivan,

Ya no me visto/arreglo/actuo para volver a mostrarme bien o gustar a los demás. Ya me oculto como toda la gente que he visto que sufre, simplemente he equilibrado la balanza. Una parte de mi murió, pero hay miles de partes de mi que esperar por poder crecer y brotar.

Y quizás la frase que pondría aquí, sí que es una frase de alguien que puedo contar.
Recuerdo, en una de aquellas veces a las que iba a la universidad en coche, que recogí a un hombre inglés bajo la lluvia para llevarle unos kilómetros.
Me preguntó sobre mi.
Y recuerdo lo que me dijo, pues le tuve que dar las gracias:
-Te he visto dar la vuelta a la rotonda, y no lo has hecho por lástima si no no hablarías tanto conmigo. Eres una buena persona.

El mero hecho de que me viese capaz de proporcionarle a esa persona (Que tenía un trágico contar) un poco de calor me proporcionó a mi la mayor de las energías: La alegría.

Y así es mi historia a grandes rasgos. Ha sido una entrada diferente, con uso de mi cara para que no haya presunción de cobardia. Es un proyecto que quiero llevar a cabo, el hecho de que la gente se mire al espejo y se vea bien, y piense si va vestida para gustarse a ella misma, o a los demás.

Pues lo mismo debe ocurrir con los sentimientos, emociones y actitud. No actúes como los demás quieren que estés. Siente tu pena, moldea tu rabia, añora tu alegría, pero crece. Crece. Crece. Crece, pues cuando mayor es el roble, mayor es el esfuerzo por arrancarlo.

Si en algún momento alguien realmente hace esta reflexión, la de darse cuenta de que el espectro de una depresión se vence rebuscando en uno mismo con las herramientas que otros y uno mismo se le permiten, por favor, que se me haga saber, pues quizás no habrá mucha gente que lea esto, pero aquellas que han caído como yo y se vean reflejadas al menos verán que logré levantarme, y empiecen a caminar de nuevo.

E.M.S.A





6 comentarios:

Alex Peris Simo dijo...

Oleeiii tio oleii

Vicent Maganer Ripoll dijo...

Gràcies supose XD!

Insomnio dijo...

Tener un buen apoyo en momentos así afloja un poco el nudo de la cuerda, por suerte yo cuento con alguien que tiene una paciencia incansable y que, por desgracia, paga todos mis ratos malos, lo cual me frustra porque es quien menos lo merece.
La verdad es que la depresión es uno de los tragos más difíciles y de los que más puede aprender una persona... Y cuando estás dentro de ella, o dentro de la ansiedad desde hace ya unos pocos años (con momentos peores que otros, claro está), alivia ver que gente que un día estuvo así, aprendió a despegar.

Eruriel Minai Oloori dijo...

Casi me haces llorar con esta entrada. He visto tus caídas y la melancolía que rezuma cada palabra, cada sílaba y cada espacio entre comas y puntos que hay en tu texto. Es una locura, pero... si algún día necesitas hablar de algo aunque ni siquiera sepas quien soy, te pido que me lo hagas saber. Tengo esa fea manía de intentar ayudar a todo el mundo... y más si me conmueven con semejante entrada.

Tener el valor de transparentarte así ante los ojos del anonimato cibernauta sólo por ofrecerle algo positivo a dicho anonimato dice mucho de tu persona.

Sí, casi me haces llorar con tu maldita entrada. Hay puntos en los que hasta coincidimos... en fin, me siento estúpida escribiendo todo esto. XD

Anónimo dijo...

Gracias de corazon por escribir esto y trasmitir tanto (:

Anónimo dijo...

Hace mucho tiempo que quería decirte esto, supongo que si no me he atrevido a hacerlo era por miedo.
Leí esta entrada hace unos meses y la verdad me encanto tu manera de describir cuando una persona cae tan abajo y las cosas que hace para superarlo, el apoyarse en la gente que quiere, tener en cuenta en todo momento todas las palabras de animo y afecto que te dicen.

Pero el final me desconcertó, Siento mucho no estar de acuerdo contigo en algo: Todo se supera, y si no se supera es por que te aferras a ello y no creo que sea bueno, es malo aferrarse a un hecho que te a hecho tanto daño. No solo por el hecho de que no avanzas en muchos aspectos de tu vida , si no por el hecho de que te pierdes muchas cosas, vivencias o personas.

hace unos meses tuve la oportunidad de hablar contigo unas palabras y observe que aun que tenias una sonrisa de oreja a oreja, tus ojos no expresaban ese sentimiento si no el de cansancio y tristeza, lo que me dejo pensativo.

Con todos mis respetos creo que deberías darte una nueva oportunidad, y olvidar de una vez el pasado y aun que no soy quien te voy a dar un consejo que le dí hace tiempo a otra persona que estuvo en una situación similar "O LO SUPERAS O TE SUPERA" espero aceptes este humilde consejo y te vaya todo genial.