jueves, 20 de febrero de 2014

Quiero de ti, tu mirada.


No quiero un amor sin medida,
ni un sentimiento que me acongoje el alma;
quiero tu mirada en mi vida,
tus ojos, sujetando mi espalda.

Quiero perderme en tus ojos,
que allí nadie me encuentre,
ser un fantasma tuyo, tuyo, solo,
solamente tuyo, si tú quieres.

Querría decir lo mucho que te veo en cada día,
pero me faltarían números para contarte;
si es por ti, mil lunas pintaría
si es por ti, mil lunas pintaré.

Sin embargo, no quiero oírte ni que me mires,
déjame ser un enamorado maltratado,
déjame escribir tanto como necesite,
tanto es, que empecé, y no he acabado.

¡Y a un limbo estrecharé la mano por tus ojos!
Allí donde tus ojos se encuentren, detrás estará mi estela,
allí donde me necesites llama, pero que sea pronto,
el cielo oscurece,
y me falta la más bella de todas las estrellas.

2 comentarios:

Carmen Ortega dijo...

Absolutamente precioso. Me trae muy buenos recuerdos a la memoria y la etapa del amor clandestino ciertamente me aportó sensaciones que jamás podré olvidar, aunque no cambie lo que vino después por nada del mundo. Me encanta cómo escribes.

Vicent Maganer Ripoll dijo...

Mil gracias Carmen por pasarte, nuevamente.

Siempre y cuando una sensación sea transmitida de manera satisfactoria por un fragmento o una poesía, tendrá valor, y si además permite confortar a una persona, mejor :)

De todas formas, siempre que alguien comenta algo así, alegra el alma, mil gracias :)