domingo, 2 de septiembre de 2012

Cántico del caballero inquebrable


Siendo mi mano un fruto insomne,
siendo mi cuerpo un estandarte irrompible por la adversidad,
aunque ya no quede esperanza para el hombre;
¡juro y perjuro que mi corazón jamás se rendirá!

Siendo mis ojos dos luceros sinceros e iluminados,
siendo mi espalda duro acarreador de las más duras penas;
la lucha sólo es válida si se aprende su significado,
¡y luchar implica levantarse mientras el alma queda!

Siendo este mundo gris y taciturno como la noche,
siendo mi sonrisa la más dura arma que jamás conciba;
aunque ya no quede esperanza para el hombre
¡jamás permitiré que muera el aroma de una flor mientras viva!

Siendo mi imaginación un censurado enemigo social,
siendo mis principios, una voz que jamás ha callado,
no hallo razón por la que  dejar de sonreír, de luchar;
pues el nunca desistir es el mayor tesoro del ser humano.

Y sin embargo, no es mi alma pura ni tierna,
y sin embargo, mi corazón ya no es inocente y cariñoso,
pues he entendido que es el alma la reina de esta tierra,
y el corazón, su defensor, siempre dispuesto, siempre valeroso.

3 comentarios:

Marinel dijo...

Un poema vital,rotundo,inquebrantable y sobre todo,hermoso,muy hermoso.
Aunque me cuesta creer que un corazón aún tan joven no sea ya tierno,sí, tal vez tenga ya heridas...
Pero conserva intacta esa ansia desmedida y ufana de la juventud.
¡Divino tesoro,por cierto!,ja,ja,ja
Besos.

Ginés Vera dijo...

En octubre voy a meterme en un jardin del que espero salir bien parado. Trataré de enseñar a mirar poesía a algunos alumnos en un taller express. Me gustaría poder hablarles de la poesía que escribes y divulgas en tu blog. Un buen ejemplo de la nueva poesía sin estridencias, la que llega con la fuerza del sentido y la palagra, no del falso barroquismo y verbos afilados. Si estas de acuerdo, claro. Un saludo.

Midori dijo...

Me encanta lo que escribes.
Siempre hay que luchar por las cosas que más se desean, aunque no muchos lo hagan, ya sea por no tener la fuerza o el coraje que se necesita.
Algunas veces hay cosas que perder durante la lucha pero la recompensa y satisfacción al final de un triunfo lo vale.
Saludos~