sábado, 6 de noviembre de 2010

La tortuga y el lobo

La tortuga y el lobo

Erase una vez
una tortuga miedosa
una pequeña tortuguita
increíblemente hermosa,
aunque otros animales
se enamoraban de ella
ella con dificultades
les rechazaba, risueña

Una noche, la tortuga
a una charca se fue a dormir
la luna brillaba como nunca
unos jabalís la fueron a descubrir
la deseaban ver sufrir.

Al verse acorralada
intentó gritar
bella voz, sonó aterrorizada
a los jabalís solo les quedaba caminar
mientras la tortuga, llorando
esperaba su final.

Los ojos cerrados
pasos cercanos,
una carrera
un lobo aullando.

Ojos abiertos
la tortuga sufre
el lobo, agazapado
sus garras se hunden
el peligro, ha pasado
la sangre del hijo dela luna, bulle

Mañana al sol
la tortuga abre los ojos
busca harapos, sangre, rastros
solo ve suelo borroso
era acaso un sueño echo pedazos?

Recordaba su pelaje,
negro como la noche
quizá era la esencia del azabache
sus colmillos brillaban 
corte tras corte
mirada tras mirada.



Aguardó la tortuga todo el día al canino
observaba el bosque con detenimiento
vigiló con esperanza el camino
por que la había acabado defendiendo?
Habría sido pan comido

Al llegar la noche se aposentó en unas raíces
a fin de dormir un poco
de repente, mas jabalíes
de nuevo, un grito roto
esta vez, no podía llegar el lobo.

El sudor hizo de la tortuga una fuente
que observaba acercarse a las malas bestias
miró de improviso al mas fuerte
ya tenía la boca abierta
de pronto, un aullido, y apareció su héroe.

El lobo negro
sus diente seguían destelleando
su movimiento era lento
la espalda dio a la tortuga lloriqueando
mientras mostraba su dentadura, fiero
los jabalís se lanzaron gritando.

La tortuga contemplaba los seis colmillos
que atravesaban a su salvador por el pecho
pero, este, en cuenta de darse por vencido
dejó a cada uno de ellos ciego
los gemidos y aullidos de dolor
llenaban la noche de terror.

Abandonaron los cerdos la escena
gritando y llorando
mientras, la tortuga, espera
no duda en llevarse al lobo arrastrando
al fondo, brilla la luna llena.

Al llegar al lago
lo acerca a la orilla
se tumba a su lado
dejando a flote su nariz
estaba llorando
en cambio, al lobo, se le veía feliz.

Aguardó la tortuga todo un día
mirando los oscuros del lobo
este, la miraba con mirada vacía
si, ella para él era poco
pero ella sabía que pronto lo amaría



Al dormirse la tortuga de agotamiento
soñó con sus ojos negros
soñó con su coraje, soñó con su melena al viento
no, sangre, no quería verlos
solo conseguía ver al lobo sufriendo.

Al abrir los ojos a un nuevo día
encontró al lobo bebiendo del manantial
sus heridas aún se veían
pero al parecer, podría continuar.

Al saber de su despertar
se colocó a la altura de la tortuga
a la tortuga, solo le quedaba el esperar
pero el, le lamió de su cara, la punta

Le confesó que la seguía
que la amaba
que la luna le decía
siempre donde estaba
y que al verla atacada
enseguida acudía,
y que sus heridas
no eran nada
que era eso lo que él quería
saber si de veras era su amada
o solo creía ser su comida
y que por encima de todo
deseaba besarla.

Lloró la tortuga
llena de emociones
con la mirada pura
relajó sus facciones
acercó su cara a la suya
no podía siquiera pensar en sus temores
el beso fue una dulzura

Se despegó de ella el lobo
sonriendo
y de repente, salió volando
maldiciendo
los seis jabalís
los seis diciendo
“menudo festín”

Lobo aúlla
lobo araña
lobo desgarra, pelea y arranca
lobo lucha y se preocupa
su tortuga, nunca llegarían a tocarla

La tortuga llora
la tortuga grita y se ahoga
por que?
No podía volver a quedarse sola
Coge aire, echa a correr con todas sus fuerzas
Se interpone entre un jabalí y el lobo

La embestida la mata
el lobo se vuelve lo loco
aúlla, y acude su manada
todo se llena de color rojo
pero para el lobo, no hay matanza
sus heridas le dejan cojo
pero camina para besarla
se tumba al lado suyo
deseando, algún día
de nuevo salvarla.

Luna llena llora
llueve en el bosque de los sueños
el sol, mira de lejos a su esposa
ambos, dueños de un amor infinito
se maldicen.

Luna llena se convirtió en tortuga
para contemplar a su amado
y cuando el sol se hubo enterado
se convirtió en el que aúlla
y defendió a luna
aunque él lo sabía
ella, tenía dudas
desde el cielo
siempre al lobo recordaría.

1 comentario:

Sidrina dijo...

Suerte de tortuga. Gracias por leer mi blog,me gusta el tuyo y por aqui me quedo. Un saludo.