miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hoy

7-9-17_ _

Lejana señora:

No puedo mas que pensar en el día, en el día en que mi alma por fin, se desvanezca, o encuentre en vos una nueva huésped de su tristeza imperecedera. No hago mas que buscar, andar bajo el fuego acusador de la chimenea donde tanto os amé, o escocer mis heridas con el aroma de vuestro cabello en el sillón en el que reposabais sobre mis piernas, nunca cansadas bajo vuestro peso.

Apuro esta botella de cristal, húmeda por el alcohol, húmeda por mis lágrimas...húmeda por el frío que provoca vuestra ausencia en mi alma. Su gusto me es lejano, al igual que el vuestro. ¿Qué precio me impone el destino para comprar vuestra presencia en mi vida? ¡Lo pagaré con creces! Mi vida se basará en los intereses que creáis oportunos, y mis esfuerzos serán enteramente vuestros pero no me quitéis su piel.

Es el sol otro damnificado de vuestra partida, pues brilla con menos ardor desde vuestro vacío. Os busca, y enfoca en los lugares mas propios. Os busca en el amor, os busca en la belleza, os busca en la ternura y en la inocencia...pero nos halla en ningún lado.

Hoy mi alma quiere volar de mi carcasa vacía de sentimientos, y con los estragos de sus fuerzas, buscaros por el ancho mundo que me aprisiona a esta vida mortal. Pretende buscaros para hallar en vos fuerza y nobleza, hallar en vos la mas pura esencia de la vida. ¿Qué Dios se atrevería a enfrentarse, si no más, al alma de un enamorado?

Así pues, taciturno, delgado de amor, impaciente y cruel, señalo al cielo oscuro. Juro sobre todas mis lágrimas que antes se apagarán todas las estrellas que vuestro recuerdo desaparecerá de mi, y éste me contesta haciendo brillar todas los astros colgantes. Hasta él sabe que no hay nada que arda más que la fiereza de aquel que, por haberlo perdido, ya no tiene nada que pueda desperdiciar.

Mas nunca os encontraré...porque sigo vivo día tras día. Es vuestra ausencia fruto de una dama negra y poderosa, y sin embargo no pretendo mas que combatirla... Suplico ante tu lápida que sea la misma tu enfermedad que la que ocasione mi muerte, para así poder yacer pronto a vuestra vera.

Siempre vuestro mortal escudero:

E.M.S.A

jueves, 15 de diciembre de 2011

A la guerra, a la guerra


Me encuentro en la trinchera
oigo el lento avance del enemigo tras ella
solo me retienen en este agujero
el amor a mi patria y mi coraje
aunque admito que ahora quisiera no tenerlo,
y echar a correr como un cobarde.
Los disparos son cadavez mas próximos
he matado demasiado en esta guerra
a hermanos, tios, padres y primos
moriré hoy con el corazón lleno de pena
no es cierto que luchamos por defendernos
luchamos por defender nuestra bandera
luchamos por nuestros hijos enfermos
luchamos por nuestra esposa perfecta
luchamos por una patria que nos cree ya muertos.
Una granada a mi lado ha matado a mis amigos
al parecer la suerte me sonríe
mi casco se ha llenado ya de demasiados tiros
quizás con suerte el enemigo me capture
y me permita volver a ver a mis hijos
ver que yo no elegí esta en este baño de sangre
que fueron mis políticos
que fue el amor de mi madre
que fue la lealtad a mi padre
que fue por defender a los ricos, de los ricos.
Nuestras defensas están cayendo
y con ellas mis esperanzas
ya he dejado mi fusil en el suelo
ya no me qudan granadas
solo recuerdo, entre todo esto
que mi vida no valdrá nada
ni vivo, ni muerto
ni ayer, ni hoy, ni mañana
solo para que el rico, pueda seguir comiendo.
Escurro la tinta de este papel
mis lagrimas empiezan a hacerse con él
mis botas se han derretido quemando mis pies
mi cuartel, se empieza a quemar mientras yo echo a correr
ni trincheras ni cuarteles
ni princesas ni duendes
ahora todo me recuerda que el plomo duele
y sigo corriendo por salvar mi vida
pero el avance del enemigo me detiene.
Todo se vuelve oscuro
mis piernas ya no están
ya no...me siento seguro
y mi familía? DONDE ESTA?

sábado, 10 de diciembre de 2011

Me dueles en el alma

No quiero recordarte,
ni aquellos bellos ojos estrellados infinitos
ni aquellas palmas sedientas de mi piel suplicante,
no quiero ver mas tus labio, tan finos,
ni siquiera tus dientes, tan brillantes.

No quiero recordar lo que fuiste,
ya que eras todo y nada, 
todo lo que alguna vez quise
y todo lo que alguna vez amaba,
todo, para ser nada y en mi corazón, morirte.

No quiero volver a saber de tus maneras
ni de tus caricias al alba, reparadoras,
no quiero oler de nuevo el aroma de tu menta
ni siquiera ver tu alma, tan hermosa,
quiero saber que no volveré a verte tan perfecta.

Porque quiero ver tu espalda una última vez,
ver como tu distancia es mi distancia, 
ver como llueve, al no verte volver,
porque si hubo un castigo que me mataría
sería saber que puedo volverte a querer.

Quiero entender que no hay magia
y que duele la ausencia de la ausencia,
que las montañas no me hablarán  con rabia
ni que el mar me ahogará con paciencia
tras ver que te quiero mas que a mi alma.

Vete así, pues, de mi lado, ¡aunque ausente!
Obliga a tu recuerdo andar tu mismo camino
que me deje en paz, que desista en verme demente
pues si de algo estoy seguro conmigo
es que no podré amarte, por ser insuficiente.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Solo por estar aquí.

Si te vas dame un último sol,
para que me ilumine en tu ausencia, lejos de mi,
si te vas, que no sea ni mañana, ni hoy,
quédate bajo la luz que emite nuestro candil.

Tu presencia en mi sangre es ritmo y fuerza,
porque bailas con mi voluntad cual desliz de arte, 
y si cuando te veo, entiendo por fin que es la belleza,
dime, ¿como no amarte?

No hay mas que ver en mi cielo tus mil soles estrellados, 
pues es tanta tu fuerza celestial, tal es tu luz,
que iluminas mis demonios, ya olvidados,
y tornas mi oscuro techo negro estrellado, en uno azul.

Cuantas cosas que decirte, y que poco tiempo,
amarte por la eternidad es tan poco que me confundo,
quiero...quiero amarte tanto que de quererlo, te quiero,
quiero amarte, solo por estar en este mundo.