Hoy vengo a ti arrodillado
enfermo de un amor que escasamente me deja vivir,
hoy, carente de tu presenca a mi lado
he sido capaz de confesarme, y escribir.
Fijarme en tu persona fue tal brillo
que al verte mi sonrisa me obligó a actuar,
pues me hizo fijarme en ti, y decidido,
dejé a mi corazón latir, descontrolado, brutal.
Como no amarte si no hacerlo es pensarte?
Tus ojos, sendos luceros claros como el océano
que entrañaban en si un secreto inimaginable
me hipnotizaron, y los veo en sueños.
Que no hay mañana sin ellos
que el dia es oscuro cuando parpadea,
son tan grandes, vivos, bellos
que no puede haber dia, si no es con ella.
Y si vengo arrodillado es por un motivo
y es que duermes, y me muero sin mi luz
que cierres los ojos, un castigo
que los abras de nuevo, mi cruz.
dejé a mi corazón latir, descontrolado, brutal.
Como no amarte si no hacerlo es pensarte?
Tus ojos, sendos luceros claros como el océano
que entrañaban en si un secreto inimaginable
me hipnotizaron, y los veo en sueños.
Que no hay mañana sin ellos
que el dia es oscuro cuando parpadea,
son tan grandes, vivos, bellos
que no puede haber dia, si no es con ella.
Y si vengo arrodillado es por un motivo
y es que duermes, y me muero sin mi luz
que cierres los ojos, un castigo
que los abras de nuevo, mi cruz.