lunes, 29 de noviembre de 2010

A una figura: El abuelo


No lloraré
no me verás más llorar
ya que tu, estés donde estés
me esperarás en el mismo lugar
donde tanto tiempo contigo, pasé.

Cada uno de mis recuerdos
son tu herencia mas valiosa;
abrazos, palmadas y besos
fuiste mi fugura modelo, tan tierna y cariñosa
que los mas dulces caramelos
se rendían ante ti, por tu conducta bondadosa.

Fuiste mi mayor apoyo
y quizás, mi motivo por ser yo mismo
me enseñaste lo que hoy conozco
que no hay que mirar de cara al destino
si no a las personas que crean tu entorno;
que ellas son las únicas merecedoras de tu cariño.

Eres y has sido, y sobretodo serás
la persona mas auténtica que jamas conocí
y aunque mil lágrimas me cubran, verás:
muchas veces, mi tinta se escurren, en poemas sobre ti.

Que conoceré miles de personas y lugares
y cientos de veces me acordaré de tus pesares;
siempre te recordaré como la persona que luchó
esa que aunque ha de tiempo murió
me enseñó lo que nadie pudo
que mientras seas tu mismo, tuyo es el mundo.

Simplemente... te echo de menos

viernes, 26 de noviembre de 2010

Soledad subjetiva

Quisiera aclarar que este poema lo hice con mucho mimo, amor y paciencia, me gustó hacerlo y me gustaría compartirlo con vosotros en estos días tan difíciles:


Lumbre de la larga noche de soledad
Donde la negra capa me cubre, indulgente
Me golpeé el corazón una, una vez más!
No, nada, mi corazón ya no siente.

Muero cada noche, mil veces iguales,
Y vivo, al llegar el sol a las nubes,
¿Que importa que de mi vida te marchases
Con tal de que vuelvas, y la cures?

No llora quién siente dolor en el amor
Si no quién pide por esas lágrimas
No hay para estas heridas jabón
Ni cura para esta rabia

Me descubro como fiel enamorado, aún vivo,
Mas mi pulso se detiene cada segundo,
Muero, por ti, es más, aún digo!
Que si sigo vivo, es algo que dudo

Así pues, solo y triste, me lleve la muerte,
Entierre mi alma bajo un eclipse!
Que se grabe en mi lápida mi deseo de verte;
Y nunca olvides, que para quién ama, la muerte no existe.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Valor, coraje y pasión

Érase una vez, en hace ya mucho tiempo, un reino próspero y libre. Estaba enemistado con un gran estado, lejos de allí, y un día, el rey, junto con su ejército partió en busca de la conquista, dejando su ciudad indefensa ante todo enemigo imprevisto.

Quiso la casualidad que un soldado, un soldado de bajo rango que nunca destacó por nada, sin mérito alguno pero si un gran número de batallas libradas se quedase dormido el día de la partida del rey.

Ya despierto, se enteró de la trágica notícia y pensó en la excusa que correspondería decirle al rey, cuando a la ciudad llegó un explorador de lo que vigilan las fronteras del reino.

Al enterarse de ello, el pueblo supo que dicho soldado era el único efectivo militar disponible en toda la ciudad, y lo prepararon con una gran comida, le otorgaron una armadura digna de el mismo rey y una espada que sería la envidia de todo guerrero.

Por su parte, el soldado fingió hasta el último momento, y preguntó al explorar cuanto tardaría el ejército en llegar. El otro, por su parte, le contestó que en dos días, al mediodia, serían en el frente de la ciudad.

Ante tal augurio el soldado, desconsolado fue a su habitación aterrado. Se encerró y lloró delante de la perspectiva de la muerte, lloró y se desconsoló hasta la noche, momento en que triste, se miró en un espejo, y miró sus muñecas, pensativo.

A la mañana siguiente, el soldado se levantó entristecido, y, vestido engalanadamente tal y como los ciudadans habían echo con él, y paseó por las calles, entre sollozos ocultos por su yelmo.

De repente un mendigo lo vio, y vio un destello en un borde del yelmo. Y, conociendo su angustia, se acercó al caballero, y le susurró:
-Vive mas quién ríe un solo día que quién llora mil años.
Tras lo cual el caballero miró al mendigo, y, entre una arcada de miedo y desconsuelo, volvió a sus aposentos.

Y las palabras del mendigo penetraron en su mente hasta llegado el momento de la tarde en que dejó una carta escrita, que todos los ciudadanos leyeron en voz alta:

-Me excuso por mi comportamiento ante vuestras presencias, y solicito vuestro perdón. El miedo me atenazó el corazón y sentí la perspectiva de la muerte en mis huesos. Las lágrimas me salaron la cara y la tristeza me sumía en sueños de suicidio. Mas el mas humilde de vuestras mercedes me ha dotado del auténtico sentimiento. No moriré en el campo de batalla ya que ya morí estos días, triste y gris, transparente incluso ante vuestras muestras de afecto, y mi pobre conciencia se ha dado cuenta que, mi último día, debo aprovecharlo con felicidad y valor, con nobleza y resignación, ya que lo echo, echo esta, y nada podrá cambiar mi destino. Me despido de vosotros, me fui a ver el último atardecer, mi deseo mas urgente, y os doy las gracias, sobre todo a vos, mendigo por enseñarme el significado de la palabra "vivir".

Todos los ciudadanos mostraron su sorpresa, y, tras los muros de la ciudad, sobre sus murallas, miraron al soldado, glorioso, armado y valeroso, noble y valiente, de cara al sol, de cara a las fronteras, y, entre gritos y alabanzas, el soldado partió en busca del ejército invasor.

Fue apodado como "El soldado valiente" tras volver a la ciudad dos días después, sin noticias de ningún ejército invasor.
Y el mismo explorador que vino el primer día, comentó algo de un rumor que pululaba por los pueblos, sobre un soldado que emana un aura de valentía y coraje, que encogía el corazón de sus enemigos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Te quiero, un poema antiguo

Escuchame
Mientras escribo esta poesia
Mil lagrimas recorren mi cara
Y todo por culpa de mi hipocresía
Por que te pedía que me amaras
Mientras no sabía que me querias
Dejé que el tiempo pasara
Sin ver mas tu sonrisa
Con ver solo lagrimas en tu cara

Ahora las tornas han cambiado
Soy yo el que ha llorado
Soy yo el que me he percatado
Que eres a quién mas he amado
Que he sido un bastardo
Por haberme asegurado
Mediante mentiras y engaños
De que tu amor no era falso

Ahora,
Me siento solo
Mi corazón aún te añora
No quiere volver a los lloros
Te quiere a ti ahora
Quiere que estéis los dos solos
Sobre ti quiere llorar
Para que veas a través de sus ojos
Que esta vez no te va a engañar
Que tus ojos serán sus focos
En el escenario de su felicidad





Se que,
Con perdón de dioses y divinidades
Mi amor es mas fuerte
Que el de todas esas deidades
Por que ahora es mas resistente
Por que ya no miente
Por que por fin entiende
Que el amor no se vende
Que el amor se siente
El amor crece y duele
Pero nuestro amor siempre suele
Cicatrizarse antes de la muerte

No dejes que mi esfuerzo
Sea en vano
Te querré aunque esté viejo
Sucio, muerto y olvidado
Por que lo que yo siento
Es verdadero, y ya lo he aceptado
Lo que yo siento es amor sincero y entregado
Se que ahora
Ahora que nos hemos separado
Nuestras almas
Nuestros corazones
Nosotros….Nos hemos separado
Pero no me siento derrotado
Ni siquiera me noto cansado
Por que voy a luchar por lo que un día fue plantado
Una amor, enorme, puro, duro y encantado
Un amor que por lo menos
Por mi
Aun no se ha olvidado




Asi que,
Veme aquí
Enfrentándome a mis temores
Enfrentándome a ti
Por que desde la noche de los desamores
Que no puedo dormir
Que no puedo escribir
Que no me puedo ir
De esta tortura que no me deja salir
De esta soledad sin fin

Aunque no lo parezca
Me he abierto a ti
Este mismo poema
Va solo para ti
Para nadie mas, por que quema
Por que esta maldecido por mi
Por que solo quiero que tu leas
Este poema
Esta declaración perfecta
Esta confesión eterna
Por que nunca dejaré que mi voluntad
Sea enterrada bajo tierra
Por que no podría aunque quisiera
Ni aunque la misma afrodita me lo pidiera
Y la felicidad eterna me ofreciera








Bueno, amada mia…
No tengo mas que decir
He venido a desnudar mi mente vacia
Y lo he hecho,
Ahora solo le falta al tiempo venir
Y que él decida
Si es verdadero lo que late en mi pecho
O es solo otra mentira
Dime que decides
Si perdonas nuestros Hechos
o das nuestra causa por perdida
Solo recuerda una cosa
Que dijo el gran poeta
Federico Garcia Lorca:


El más terrible de todos los sentimientos
es el sentimiento de tener la esperanza muerta

lunes, 22 de noviembre de 2010

Un héroe


Llevo ciertos dias pensando en él, estudiando y leyendo. He investigado y he deducido que es uno de los pocos hombres en la faz de la tierra con el coraje suficiente para llamarse hombre.

Su historia es muy simple, pero a la par, increible.
En una China dictatorial, el régimen estricto y la increible fuerza militar del país era opresiva. Cierto día, los estudiante se congregaron en la plaza de Tiananmen, mientras un escuadrón de tanques de la republica recorría la plaza.
De repente, y sin previo aviso, un hombre se interpuso entre el primer tanque.
No fue un hombre influyente, ni un hombre grande y fuerte, ni siquiera un famoso.
Fue un hombre que volvía de hacer la compra, y se llenó de valor, y se plantó delante de un tanque, subió encima de él, y le gritó al conductor:
-Marchense, y dejen de matar gente.
---

Quisiera hablar de este hombre. Nunca se conoció su identidad, mas aún asi, fue el punto mas importante en la revolución, se atrevió a anteponerse a un país entero.
Yo quiero tener ese valor.
El valor de defender lo que creo sin pensar en las consequencias, sabiendo que hago lo correcto sin tener en cuenta lo que me pueda ocurrir, y lo que es mas importante, sin pensar que me pueden estar viendo.
No conozco, creo, nadie lo suficientemente valiente como para haber luchado por sus ideales lo suficiente como para igualar a este hombre...
Este hombre, es un héroe.

Y vosotros, conocéis algun otr héroe?




domingo, 21 de noviembre de 2010

Claudio y Jeremías

El sol brillaba incandescente. Claudio lloraba su desconsuelo ante la cruz de Jeremías, amigo y confidente, que faltaba en los días mas oscuros de su vida.

Notaba como su propia garganta, su propio miedo le atenazaban convierténdolo en mudo.

No podía ver nada, la misería de su vida frente a la pérdida de Jeremías provocaba una cascada ante sus ojos, privándole de vista.

Sus propios gemidos y sollozos acapararon sus oídos.

Finalmente el frío y la noche llegó, y tras todo el día llorando, el frío penetró en sus huesos paralizándolo.

En el mismo punto en que la luz de la luna tocó la cruz de Jeremías, apareció este entre la tierra removida.

-Claudio, te ves azul, tienes frío?

-Este asintió, temblando.

-Ven, acurrucate junto a mi y cierra la tapa. El viento nos cubrirá de tierra.

-Claudio se abalanzó sobre Jeremías, oliendo su putrefacto olor, se acurrucó junto a él en un abrazo.

-¿Sabes Jeremías? Te quiero....


Y asi se cuenta la historia de los dos amantes de ultratumba...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Muerte de un alma

La habitación se vuelve mas pequeña a cada hora que pasa, y si hay luz es por las varias lámparas.
El aire se me vuelve, con el tiempo, viciado y soso...como si alguien me diese solo una porción de lo que respiraba antes...sabes?
La comida se me ha vuelto mas...insípida, mientras que mi dormir es mas tratable como insomnio.
Los caballos que antes visitaba me hacen llorar, con sus ojos delatores y vacíos.
Mi nombre se esconde de mi, y cuando lo consigue, no aparece.
Mis huesos desean abandonarnem y morir.
-Y a que es debido semejante estado, comparable al de un muerto?
-A eso mismo...mi vida se ha marchado...
-Mientras el mundo seguía girando, pero para él esto era el infierno.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Versia-6 y último fragmento

Posiblement este sea el último fragmento de Versia que vuelgue, asi que os pido a los que la hayais leido que me deis vuestra crítica, y a aquellos que lo han echo, os propongo que leeais Versia en el tablón de entradas mas leídas ya que si es el primero debe de ser por alguna razón:

Gracias de antemano

La competición siguió adelante con lo previsto, yo con mi experiencia llegué fácilmente a la final, mientras que era mas que conocido que Kuolfra había comprado a mas de un contrincante.
En esa batalla debía controlar mis fuerzas, Thankuol era un líder que por encima de todo, amaba a su hijo. En la batalla, di una soberana paliza a su hijo, hasta al punto que se quedó en el suelo, y cuando celebré la victoria, cuando me giré hacía el público, Kuolfra se colocó justo detrás de mi, y me clavó hasta el último de los cuernos que de su cuerpo pudieron salir, pero sin dar tiempo a inyectarme veneno, pues me gire, y con las manos juntas, le rompí la mayoría de ellos. Lo que no supe en ese momento es que esos aguijones eran los huesos de Kuolfra, y Thankuol saltó a la arena.
No os imagináis como es esa criatura, me ha de doblar a mi en tamaño y cuenta con cuatro brazos, y creedme, es imbatible entre los hombres lobo.
Me señaló con el dedo, una deshonra enorme entre los hombre lobo y puso precio a mi cabeza si no salía ahora mismo de la ciudad.
Y así tuve que hacerlo, herido de gravedad, bajo una injusticia enorme, abandoné a todos mis guerreros, mis amigos, mis padres, y marché a empezar de nuevo.
-Y ahora Kuolfra quiere venganza-Comentó Travius.
-No lo creo, es mas, lo dudo en gran medida, los hombres lobo nos regeneramos bastante rápido, y en dos semanas tendría los huesos recompuestos, pero fue el peligro de haber matado a su hijo lo que enfureció a Thankuol, con eso Kuolfra estaría satisfecho, ahora debe de querer probar que es mas poderoso que yo.
-Lo será?
-Cuando me fui de Lunaterra, Kuolfra era muy joven, y han pasado muchos años desde aquello, no me preguntéis cuantos ni mi edad, pero si, es muy posible que Kuolfra sea tan fuerte como su padre.
-Y cual es tu plan?
-Enfrentarme a Kuolfra en combate singular, vencerle y entonces vosotros deberéis hacer el resto mientras me curo de la batalla, además estoy casi seguro que algunos soldados no me atacarán, fui un buen jefe militar.
-Un silencio de recuerdos inundó el salón del trono, en dos días una inundación de sangrientos hombres lobo destruiría la bella Crisoloro, y todo por culpa de Glornik, un mazo impactó contra su corazón, un mazo llamado culpa.

martes, 16 de noviembre de 2010

Perdon

A un centimetro de tu cara
A un instante de tus labios
Al borde de la pasión
Tuvimos enfados varios
Pero esa no era razón
Para que e hicieses tanto daño
Y, se que te lo devolví
Se que, tu me amabas
Y yo te amo

Llueve, me rozas el el cuello
Con tu boca
Yo...no puedo
Necesito ayuda, y no poca
Te extraño, y lo juro
Que si no es contigo
Yo, no usaré la palabra juntos
Pero sin ti
Si que usaré la palabra justo
Porque aún estás aqui?

Enmedio del mundo
Justo entre la calzada y la pared
Los dos, mudos
Necesitamos saber
Si acabaremos juntos
O separados, de una vez

Te veo llorar
Y yo, hace tiempo que lo hago
Das un paso al frente
Yo, lo doy hacia atrás
Joder, no puedo decirlo facilmente...
Gotas saladas caen a mi pies...

Tus ojos estan húmedos
Debidos al dolor y mi cuello
Debido a que me estas cogiendo los dedos
Y que sabes, que en estos momentos, te detesto
Y me miras
Y me rompes el corazón

Puedo oír tus latidos
Me abrazas me aprietas
Te pegas a mi, acabamos unidos
Lagrimas surcan mis mejillas
Dios como desearia esos besos únicos
Es tan amargo este dolor
Y tan dulce tu sabor

Oigo tu respiración agitada
Y entre murmuros
Me pides que te perdone...
Te contesto... que estas perdonada

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Versia-5

Antes que nada quería aclarar que no voy a subir toda la novela, solo el comienzo para que me digáis vuestra opinión, si le añadiriars algo, le quitariais tal, el ritmo es lento, algo, cualquier crítica es valorada.

La sala del trono era amplia, constaba de dos grandes vidrieras religiosas que simbolizaban a Solit creando Versia, y otra en la pared opuesta, donde era simbolizado como un fuerte guerrero humano, con capa roja y coraza de guerra. Tenía ocho pilares que creaban un pasillo imaginario hacia el trono donde solía sentarse para profesar audiencias Travius, al final, se encontraba el trono, y detrás, un gran escudo de armas, a su lado, otro trono, para Landariel, echo de plata, a diferencia que el de Travius, que era de oro. Una alfombra roja recorría todo el pasillo de pilares, y un paladín estaba posicionado normalmente entre pilar y pilar, en este momento, no había nadie excepto los dos visitantes que entraban.
-Quizás nunca os he contado nada de mi pasado, en forma de mala educación, pero no es como pensáis.
-Glornik, quiero que sepas antes que nada, que no estoy ni mucho menos enfadado contigo, es solo que...bueno, aunque no este enfadado no es fácil asimilar todo esto, de no ser por ti, Crisoloro hubiese caído hace ya mucho tiempo.
-Gracias mi rey-Colocó el trono de Plata de espalda a la entrada, justo enfrente de el de oro, donde se sentó Travius-Lo que voy a contaros es el motivo de mi huída, veréis mi rey-Tomó aire-Yo, en Lunaterra era el líder militar del ejército de hombres lobo, solo estaba sobre mi dos de ellos, Thankuol, rey y líder de toda nuestra inmensa manada, y su hijo, Kuolfra. Yo me había ganado el respeto de mi rey ganando batallas contra todos los poderes que nos habían planteado alguna amenaza, ogros, gigantes, incluso varios señores de la guerra, todo tipo de poderosas criaturas legendarias, pero era bien sabido en todo el reino que su hijo, era un envidioso hijo de perra, y no concebía la idea de no ser el preferido de su padre.
-En los ojos de Glornik, brotaron dos lágrimas, no de tristeza, si no de rabia, el mismo Travius le puso una mano en el hombro.
-Así que un día Kuolfra organizó una competición para descubrir al mas fuerte de entre los aspirantes, evidentemente los miembros militares estábamos obligados a asistir. Otra cosa que quizás debéis saber, mi rey, es que un dato oculto de los hombres lobo es que algunos tenemos un don, un poder, llamadlo como queráis.
Kuolfra tenía el poder de que de su cuerpo sobresaliesen a voluntad decenas o cientos de aguijones, de una dureza comparable a la del marfil, e incluso dentro de estos cuernos o aguijones, se inyectaba un veneno que dependiendo de la cantidad, podría matar o no a un hombre lobo.

martes, 9 de noviembre de 2010

A todos aquellos detenidos injustamente


Mis pisadas rompen el suelo
ante la atenta mirada
de mis compañeros de morada
mirando mi último viaje con miedo
será la última noche que duerma en mi cama
Me sientan ante una gran bandeja
comida, bebida, tabaco y alguna revista
es, definitivamente mi ultima cena
pienso mientras apuro mis ultimos momentos en la celda.
Bajo la escasa iluminación
entre barrotes de acero y hierro
viene un cura para la confesión
solamente dígale a mi madre que la quiero.
Me levantan de mi silla
me desnudad, me tomo mi ultima ducha
el agua casi me purifica
muerdo mi mano, al recordar que será la última
recordar, que no volveré a ver a mi hija.
El mono naranja me pesa
pido al guardia escribir hasta el final
él, me deja
sabe que no tengo posibilidad
me sientan delante de una mesa.
Mi mujer delante
ni el maquillaje lo oculta
me controlo de romper el cristal y besarle
el cristal blindado nos mantiene distantes
apoyo mi mano húmeda en él
ella me imita sin poderse contener.
El tiempo se vuelve insignificante
y mi última imagen de ti
es llorando, gritando, es desesperante
Entre arañazos te hacen salir...
han pasado veinte minutos
desde que dejé de escribir
en mi cara se distinguen surcos
no me puedo resistir
lloro al ver a mi verdugo.
Me dejan escribir con una mano
la otra, atada a la silla
aunque no lo parezca, me siento humano
aunque sea mi último día.
El gas invade la cámara
poco a poco solo logro ver mi libreta
mi tos se vuelve áspera
noto, como mi vida se acaba
noto, como cumplo con mi condena.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Canto a la amargura



Como divisando las gaviotas en el océano
la sociedad se acerca poco a poco a su degradación,
vuela lento por donde le lleva el rastro
de la mas pura decepción.

Cuando dejamos de dar cobijo a los mas pobres
no dejamos de ser bondadosos ni piadosos;
dejamos de ser hombres
y nos convertimos en rastrojos.

Que llueva todo el día
que los mares canten a placer;
que vuelva la alegría
que la felicidad, vuelva a nacer.

Y tu, individuo que te consuelas con las sierras del dolor
como esperando que te vayan a buscar, con el remedio
lebvántate, y grítale al mundo, con furia, con honor
que ya no existe ni un hombre, ni medio.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Versia-4

-Podemos hacerlo fácil, o podemos hacerlo fácil y rápido, la diferencia es tu muerte, o que te encierren en un calabozo hasta que Thankuol venga a recogerte cuando ataque la ciudad.
-Con una mirada de miedo y furia, el salvaje y ahogado hombre lobo contestó:
-Me llamo Marius, me enviaron para traer este mensaje y volver-Miró a los soldados relamiéndose los labios con la sucia lenga, dando a entender que no pudo evitar matar a unos cuantos humanos.
-Que es eso que Thankuol quiere atacar una capital humana?
-Una risotada salió de la gruesa garganta del esclavo-No es Thankuol quién quiere destruir esta capital, es Kuolfra, y adivina por que tu viejo amigo querrá destruir esta ciudad hasta los cimientos.
-Yo-Respondió rápidamente Glornik, enseñando los dientes.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La tortuga y el lobo

La tortuga y el lobo

Erase una vez
una tortuga miedosa
una pequeña tortuguita
increíblemente hermosa,
aunque otros animales
se enamoraban de ella
ella con dificultades
les rechazaba, risueña

Una noche, la tortuga
a una charca se fue a dormir
la luna brillaba como nunca
unos jabalís la fueron a descubrir
la deseaban ver sufrir.

Al verse acorralada
intentó gritar
bella voz, sonó aterrorizada
a los jabalís solo les quedaba caminar
mientras la tortuga, llorando
esperaba su final.

Los ojos cerrados
pasos cercanos,
una carrera
un lobo aullando.

Ojos abiertos
la tortuga sufre
el lobo, agazapado
sus garras se hunden
el peligro, ha pasado
la sangre del hijo dela luna, bulle

jueves, 4 de noviembre de 2010

Infancia

Me acuerdo:

Me acuerdo de cada dulce despertar, de las largas siestas y los cortos sueños que siempre eran un misterio al día siguiente.

Me acuerdo de las riñas que, con suerte, al minuto siguiente era olvidada.

Me acuerdo de la inocencia de realmente olvidar algo, sin malicia ni
maldad, ahora no llego a comprender tal inocencia.

Me acuerdo de las largas tardes, ahora cortas, en las que estudiando un poco se sacaba justo lo que uno quería.

Me acuerdo de los mil caballeros que fui, i de las mil doncellas que salvé.

Me acuerdo de los mil amigos imaginarios y de sus mil mascotas.

Llego a recordar como cualquier misterio era solamente eso, un misterio inocente.

Recuerdo las manchas en la ropa, diversión asegurada para todo el día.

Recuerdo las tonterías que nos divertían semanas enteras.

Me acuerdo, aunque incrédulamente, de la lealtad a los amigos, o de la fidelidad de las personas.

Me acuerdo, de no acordarme del significado de las palabras “Falsedad”, “Soledad”, “Traición”.

Me acuerdo de mi primer beso, del primer abrazo, del primer amigo, de la primera noche fuera de casa, tesoros inertes en mi corazón.

Me acuerdo de todas las cosas que llegue a compartir con los amigos.

Y dudo que algún día olvide cuanto me acuerdo de la primera noche que vi la luna llena, y en lugar de preguntarme por que era así…la disfruté.

Me acuerdo de no saber que hacer….

Me acuerdo de cada mirada que me impresionó, o cada bigote que me hizo gracia.


Mas no recuerdo como ser feliz

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Versia-3

Era una mañana como cualquier otra, Glornik se levantaba de su cama en la posada “El jabalí dorado”. Se duchó bajó agua muy, muy fría, su temperatura corporal nunca descendía de los 39º. Más de una vez, al llegar a la posada de defender la ciudad se había dado una ducha y había evaporado el agua.
Esa mañana, el sol estaba franqueado por dos nubes, una blanca, y una negra. En Mundoterra la religión veneraba a un dios llamado Solit.
Se decía, que Solit era un planeta, el primero de todos, y que harto de estar solo durante eones, tal era su poder que creó mas mundos, muchos mas, pero que al conocerlos a todos a fondo, se quedó con Versia, el mundo de los cuatro territorios conocidos como Mundoterra, Lunaterra, Ephilium y las tierras salvajes.
En Mundoterra reinaba con democracia y justicia el rey Travius, en Lunaterra se desconocía excepto para los hombres lobo el nombre de su líder, en Ephilium reinaba Rergnak, gran amigo de Travius, unidos por su raza de humanos, pero separados por su religión, y las tierras salvajes era un territorio inhóspito, que nadie podría describir ya que nadie ha vuelto nunca de allí.
Glornik no creía en nada, nunca había creído en nada, las cosas ya eran muy complicadas y la magia era muy poderosa ya de por sí sola sin tener en cuenta que haya entes mas poderosos que los mismos magos y hechiceros de Versia.
Bajó al comedor donde el menú de hoy para desayunar trataba de cordero, Glornik paga un suplemento altísimo extra para que hiciese cada mañana una pieza de carne, y que cualquier huésped de la posada pudiese comer de él, a cambio, siempre tendría para desayunar carne bien echa.
Se tomó varios vasos de agua y dos platos exageradamente grandes de cordero ante la atónita mirada de los huéspedes nuevos, los viejos o permanentes en cambio, ni se inmutaban. Lo único que pensaban era que el caballero de los ojos profundos era muy generoso, y que gozaba de un gran apetito.
Cuando hubo terminado se aventuró al castillo de Travius, como cada mañana después de una batalla este querría agradecérselo. El dinero que el rey se ahorraba de tener que pagar a miles y miles de soldados le venía muy bien a la ciudad, y un diez por ciento se lo llevaba Glornik, eso fue estipulado por el rey, no por el paladín.

martes, 2 de noviembre de 2010

Te vas, me voy

Te fuiste, con el primer rayo de sol,
me abandonaste en la mas triste tormenta;
mi duelo clama por ti hoy
como el fruto que mi alma alimenta.

Abandonado en la mas alta cornisa
finjo morir una y otra vez
para que la última noche me llegue
y que mi alma, herida,
desaparezca bajo el silencio de la vejez;
y de su ultimo suspiro de vida.

Si te añoro que no sea por amor
sino por tristeza y curiosidad;
saber porque me abandonaste a este dolor
que atenazará mi alma, por la eternidad.

Versia-2

Un humano, convertido en bestia, su cara era una fiera, aunque extraordinariamente bella cara de un lobo, un hocico sobresalía del lugar donde antes había una nariz, totalmente rodeado de pelo, todos los músculos estaban, aunque recubiertos de pelo, a plena vista para mostrar que eran fuertes y que estaban desarrollados casi al extremo, la espalda se le movía de arriba abajo mientras se mantenía a cuatro patas, y sus manos arañaban la arena.
De pronto atravesó limpiamente, matándolos casi al instante a un grupo de soldados aterrorizados mientras avanzaba rápidamente hacía su objetivo. El cañón se desmoronó y calló colina abajo cuando el hombre lobo cortó con sus zarpas las cuerdas que lo mantenían atado a la base de madera, provocó graves bajas en el ejército invasor y casi todas las armas de guerra quedaron convertidas en escombros. Lo que todos los paladines habían estado esperando ya había pasado, presas del pánico el enemigo que rodeaba a los paladines cayó sin remedio bajo los escudos y espadas sagradas, en pocos minutos, solo quedaban en la colina un hombre lobo, y el mismo señor de la guerra.
-No lo hagas perro –Contestó furioso este mientras desenvainaba la espada-Soy mucho mejor con la espada que tu con tus garras.
-No acabó de decir su frase, su cabeza rodaba hacia Travius, que le miraba fijamente, y volvía a hacer sonar su cuerno. En el acto, todos los paladines se disponían a rezar, ojos en el suelo, espada clavada en la tierra formando una cruz, aunque todos sabían que era meramente para darle tiempo al hombre lobo para coger sus cosas y correr hacia la ciudad para vestirse y esconderse.
Esa, era la diferencia que marcaba Glornik.
Era un hombre lobo, de las tierras altas, también llamadas Lunaterra. Nadie conocía la identidad del hombre lobo, era un acuerdo al que habían llegado Glornik y Travius, al principio se mostró desconfiado y recelaba, ahora, trataba a Glornik casi como a un hijo. Era invitado a toda clase de celebraciones, ceremonias y citas, ya que hasta Glornik sabía que la paz que reinaba en Crisoloro era gracias a sus habilidades como luchador canino. Había llegado a la ciudad haría unos cuatro años, Glornik no explicó a su llegada gran cosa de su pasado, y hasta la fecha no había nueva información a la vista, lo único que Travius sabía era que venía de las tierras altas y que había renegado de sus deberes como general del ejército de los hombres lobo, que su nombre era Glornik y nada mas.
Travius sabía de sobra que los hombres lobo no podían amar humanos, aunque no era demostrable nunca jamás había ocurrido, pero hasta el rey tenía una preocupación, y era que su hija, Landariel, gozaba merecidamente de la fama de la mujer mas bella de todo Mundoterra, hasta el punto que la mayoría de los señores de la guerra que intentaban sitiar la ciudad venían buscándola a ella.
Era una chica vivaz, alegre, perspicaz y quizás algo extraña, al ser un tesoro tan codiciado por todos, el rey le dijo a si hija que se podía casar con quién quisiese, pero que lo hiciese por amor, ya que era seguro que el pretendiente se enamoraría perdidamente de la princesa nada mas ser vista.
Landariel y Glornik rara vez habían hablado, pero era palpable para el rey que la respiración del paladín aumentaba de ritmo cuando la veía, como si tratase de frenar un instinto animal.
Esa era la vida de Glornik allá en Crisoloro, era un guerrero, desertor de su patria por algún motivo que nadie conocía, era el mas leal vasallo del rey, y el mejor luchador en secreto de todo Mundoterra.

Hasta un día.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Solo

Sentado en la cama me desvanecí.
No sé si fue por mi crimen, por mi arrogancia o porque estaba solo en el mundo.
Pero asi fue.
Cuando la trigésimo gran gota calló de la muñeca izquiera, sentí que me liberaba. No fue doloros, ni mucho menos, placentero, fue mas bien una brisa de aire viciado y espeso. Si, esa sería la mejor comparación.
Entonces pensé en que si había alguien que me hacia compañia.
Madeleine...
Ella, mi hija.
Ella fue quién hizo de mi un hombre completo. Quién me libró de la bebida, de las malas calles e, incluso, me consiguió un trabajo.
De repente me di cuenta que no sabia porque mi cama estaba teñida de sangre, pues yo me había cortado en el suelo, tras mi botella de bourbon.
Madeleine era vivaracha, simpatica y muy susupicaz. Con sus escasos siete años ya dibujaba mejor que yo. Me fijé en que había algo encima de la cama, y a su lado, un charcho de lágrimas.
Por desgracia, Madeleine sufría cáncer.
Y entonces recordé todo.
Y recordé que no pensaba vivir esta vida sin mi hija.
Allá voy cariño...

Cuando te vayas

No me avises
no me llames
dejame ser libre en la cornisa de la felicidad,
aunque te marches